Al síndrome de Sudeck se lo conoce por varios nombres: distrofia simpático refleja (DSR), síndrome regional doloroso complejo (SRDC) o distrofia de Sudeck.

Surge por una alteración neurovegetativa como consecuencia de una reacción errónea del sistema nervioso frente a traumatismos, cirugías, fracturas, inmovilizaciones, etc. Una reacción que se produce porque el sistema simpático se altera y permanece hiperactivo después de la lesión de un nervio periférico por isquemia (falta de oxígeno) y no permite actuar al sistema parasimpático. Las reacciones de búsqueda de lesión para reparación o también conocida como fase de arrousal o alarma es desproporcionada y mantenida excesivamente en el tiempo. Como resultado, las reacciones de destrucción de tejido dominan sobre las reacciones de regeneración.

Al no recibir la información correcta por el daño en el nervio, la lesión no pasa a la fase regenerativa. El tejido se destruye continuamente, impidiendo la recuperación de la lesión por meses o incluso años.

Este trastorno es multisintomático y multisistémico que afecta habitualmente a las articulaciones periféricas en una o más extremidades, pero también puede afectar a cualquier parte del cuerpo. En etapas avanzadas el paciente puede sufrir problemas psicológicos y quedar invalidado por la enfermedad.

Hasta ahora, no se ha encontrado un vínculo entre la aparición de la DSR/SRDC y el daño recibido en la lesión.

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Causas y consecuencias del síndrome de Sudeck

La causa más común del síndrome de Sudeck son los traumatismos, y se produce en el 50% de los casos. Otros tipos de lesiones como cirugías o quemaduras son la segunda causa y ocurre en un 25% de los casos. El 25% restante tiene un origen desconocido.

El trastorno se desencadena cuando:

  • Hay dolor excesivo en el momento de la lesión por el daño o la isquemia en el nervio, y se liberan citoquinas, lo que dispara la producción de cortisol.
  • La lesión coincide con situaciones de altas cargas emocionales o periodos de mucho estrés.
  • Si se usan analgésicos o antiinflamatorios en la fase de inflamación, que es la primera fase de curación en una lesión, puede bloquear el proceso de regeneración.
  • Una inmovilización durante mucho tiempo con una escayola, puede hacer que el cerebro reciba información errónea de la lesión y generar una respuesta incorrecta.
  • Rehabilitaciones dolorosas pueden mantener en alarma al sistema nervioso simpático.
  • Hay lesiones repetidas en la misma zona.
  • Hay alteraciones metabólicas durante el proceso de lesión o curación.
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Síntomas

Los principales síntomas que aparecen en el SDRC se vinculan con la zona de la lesión:

  • Hinchazón y amoratamiento de la piel en la región dolorosa. Es importante descartar si el origen es o no de un vendaje previo. Por ejemplo, si la inflamación aparece solo en la piel es casi seguro que se trata de SDRC.
  • Dolor con intensidad desproporcionada a la magnitud de daño. El tipo de dolor es sin pautas lógicas o dolor en reposo. Se describe como constante, profundo, quemante y severo debido a que el sistema nervioso simpático queda anormalmente activado, produciendo sustancias que activan los nociceptores y perpetúan el dolor. Además, cualquier estimulación que se realice es percibida como dolor, por ejemplo, el roce de la ropa con la piel y en casos extremos incluso el roce del viento.
  • Cambios en la apariencia y la temperatura de la piel. En cuanto a la apariencia, tiende a ser brillante con cambios en la coloración y la sudoración. Respecto a la temperatura, puede ser caliente por la reacción de inflamación (vasodilatación) o muy fría como respuesta contraria (vasoconstricción). También puede suceder que las uñas crezcan más rápido de lo normal y se vuelvan quebradizas.
  • En estados avanzados, descamación de la piel.
  • Trastornos del sueño.
  • Movilidad reducida por rigidez articular en la zona dañada y porque que el movimiento produce dolor. Mientras que la disminución de dolor puede provocar atrofia muscular.
  • Temblores o movimientos involuntarios.
  • Desgaste óseo (osteoporosis) y descalcificación del hueso.

Al principio, los síntomas se presentan en el lugar de la lesión. Pero, a medida que pasa el tiempo, los síntomas comienzan a propagarse de manera ascendente por la extremidad. En algunos casos, los síntomas se propagan a la extremidad opuesta.
La duración del síndrome SRDC es difusa. En algunos pacientes, los síntomas pueden perdurar por dos años, mientras que en otros casos más extremos, la duración es indefinida. También existen periodos de remisión que pueden durar semanas, meses o años, pero solo ocurre en ciertos casos.

Sistema simpático y parasimpático. Créditos: Nutrimente.

Diagnóstico del síndrome de Sudeck

Como no existen exámenes específicos para diagnosticar el SRDC, la forma de tratarlo es documentar y evaluar todos los síntomas y signos que aparezcan durante el proceso de recuperación con el fin de establecer un diagnóstico. Además, se deben descartar otros trastornos con síntomas similares como una patología venosa obstructiva o un cáncer que afecte a los ganglios linfáticos.

También es muy importante diagnosticar el trastorno en sus etapas tempranas, para evitar que se expanda al resto del miembro afectado y a las otras extremidades.

Por lo tanto, se pueden hacer pruebas complementarias para diagnosticar los síntomas:

Radiografía, para observar si aparece osteoporosis.
RNM, para el diagnóstico precoz de síntomas.
Análisis de laboratorio, para encontrar hipertriglicerdemia o hiperuricemia, que son sustancias que pueden producir el SDRC.

Tratamiento

El tratamiento debe enfocarse en evitar el dolor y reducir el nivel de arrousal para que haya un reconocimiento de la lesión y se active la fase de regeneración. Para lograr esos objetivos se recurre a diferentes técnicas y tratamientos de fisioterapia, osteopatía y/o PNI, tratamientos de tejido conjuntivo y electroterapia para frenar el sistema ortosimpático, y disminuir el nivel de arrousal, crioterapia para activar el sistema parasimpático.

A nivel local se puede recurrir a técnicas de piel muy superficiales, movilizaciones articulares indoloras para las articulaciones que presenten rigidez, cinesiterapia indolora, ejercicios de propiocepción y neuroentrenamiento.

Se puede acelerar la recuperación con suplementos de vitamina D3 y calcio orgánico para recuperar el hueso, complejos de vitamina B, vitamina B6 y magnesio para regular el dolor, y triptófano y/o melatonina para estimular el parasimpático.

Es recomendable acompañar el tratamiento con una alimentación correcta y ejercicio aeróbico para ayudar a la recuperación.

A veces, si el caso es muy severo, se aconseja administrar antidepresivos.

Referencias:

El cirujano que acabó con la enfermedad de Südeck: https://www.quironsalud.es/es/comunicacion/notas-prensa/cirujano-acabo-enfermedad-sudeck

Síndrome de Sudeck: síntomas, causas y tratamiento: https://fisiojavea.es/sindrome-sudeck-tratamiento-causas/

Síndrome de Sudeck (SDR) o síndrome regional doloroso complejo (SRDC): qué es y cómo tratarlo (DSR): https://fisiolution.com/sindrome-sudeck/

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