En una investigación desarrollada por científicos de la Universidad de Viena, se descubrió que el comportamiento materno se puede aprender. Estos hallazgos están incluidos en el artículo An accessory prefrontal cortex–thalamus circuit sculpts maternal behavior in virgin female mice, publicado en EMBO Journal.

Durante su estudio, los investigadores trabajaron con ratones hembra para comprender cómo se producía el vínculo con los ratones recién nacidos.

En investigaciones previas se habían descubierto los procesos neuronales involucrados en el desarrollo del comportamiento del cuidado materno en ratones hembra después del nacimiento. Pero, en esta oportunidad, los científicos necesitaban conocer cuáles son los circuitos del cerebro que se activan en los ratones hembra nulíparas vírgenes, es decir, que no habían transitado nunca por un embarazo.

Mediante los resultados obtenidos del estudio concluyeron que el comportamiento materno no solo es instintivo, sino que se puede aprender.

Cuando expusieron a los ratones hembras vírgenes a los cachorros, se activó la corteza cingulada anterior (ACC). Créditos: Glat et al, 2022.

Analizando el comportamiento materno en ratones hembra

Al observar la conducta de los ratones hembra vírgenes ante los cachorros, los científicos descubrieron que una parte de sus cerebros se activaba: la corteza cingulada anterior (ACC). Esta es una región en el lóbulo prefrontal del cerebro que se asocia tanto con el reconocimiento como con la evaluación de los procesos sociales y el desarrollo de la conciencia emocional. En las hembras nulíparas vírgenes, la ACC se activó porque habían adquirido el comportamiento materno ni bien habían entrado en contacto con las crías.

Por lo tanto, esta evidencia fue suficiente para afirmar que el comportamiento materno se aprende. Incluso, para desarrollar esa conducta, ni siquiera es necesario haber pasado por el embarazo o el parto.

El comportamiento observado en las hembras nulíparas vírgenes es similiar al de las madres después del parto, lo que es realmente sorprendente. Además, los científicos descubrieron que en el proceso de aprendizaje del comportamiento, la actividad de ACC está controlada por un circuito de retroalimentación excitatoria que involucra a un grupo específico de neuronas en una región central del cerebro (el tálamo).

aprender comportamiento materno
Ilustración del modelo de circuito que subyace a la adquisición del comportamiento maternal en ratones hembras vírgenes. Créditos: Glat et al, 2022.

En los ratones y otros roedores, el comportamiento materno incluye, por ejemplo, mantener a las crías en un lugar caliente y protegido de los depredadores. Este tipo de comportamiento es instintivo, y ocurre al primer contacto con las crías.

Pero, el comportamiento materno no es exclusivo de los roedores, sino que está presente en la mayoría de los mamíferos. Es más, se ha comprobado que los padres adoptivos humanos pueden aprender el comportamiento paterno al entrar en contacto con sus hijos adoptivos.

Por lo tanto, el descubrimiento de los circuitos neuronales implicados en el aprendizaje del comportamiento materno podría ayudar a desarrollar terapias para la depresión posparto o la psicosis posparto, dos alteraciones de la conducta materna que pueden perturbar la relación entre la madre y su hijo.

Referencias:

An accessory prefrontal cortex–thalamus circuit sculpts maternal behavior in virgin female mice: https://www.embopress.org/doi/full/10.15252/embj.2022111648

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