Con las evidencias arqueológicas y genéticas hoy se puede saber que en América del Sur y Central existieron humanos con ADN neandertal y denisovano.

Además, los recientes hallazgos son importantes para rastrear las rutas migratorias de los antiguos humanos de América. Aunque no se sabe con certeza si los primeros humanos migraron hacia el sur a lo largo de la costa del Pacífico o por alguna otra ruta.

Mediante los aportes arqueológicos los científicos pudieron determinar que sí se produjo una migración desde el norte hacia el sur de las Américas por parte de los antiguos pueblos indígenas. Pero, aún falta determinar hasta qué lugar fueron estas poblaciones.

Créditos: Florida Atlantic University.

El ADN obtenido por los investigadores de Florida Atlantic University, en colaboración con la Universidad de Emory, pertenece a dos individuos humanos antiguos que habían desenterrado de dos sitios arqueológicos diferentes en el noreste de Brasil, Pedra do Tubarão y Alcobaça. Con estos aportes pudieron obtener toda esta información valiosa sobre los aniguos humanos de América y que los científicos compartieron en la revista Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences.

Cabe destacar que este trabajo es uno de los más completos ya que no solo aporta material arqueológico sino que también genético. Por un lado, para mostrar la compleja ruta migratoria de América del Sur y Central. Y, por el otro, revelar que los antiguos humanos de América tenían ADN neandertal y denisovano.

ADN neandertal y denisovano

Uno de los hallazgos más importantes del estudio es la evidencia de ascendencia neandertal dentro de los genomas de individuos antiguos de América del Sur. Además, encontraron fuertes señales genéticas de Australasia (Australia y Papua Nueva Guinea) en un genoma antiguo de Panamá.

Pero no solo eso. También detectaron una mayor ascendencia denisovana que neandertal en los antiguos individuos de Uruguay y Panamá. Los denisovanos fueron un grupo de humanos que se extinguieron hace mucho tiempo, y se desconocía que hubiera rastros de ellos en el ADN de los antiguos humanos americanos.

Además de las ascendencias, el estudio sirvió para conocer las rutas migratorias de las antiguas poblaciones humanas de América Central y del Sur. Los movimientos humanos más cercanos a la costa atlántica se unieron al antiguo Uruguay y Panamá en una ruta migratoria de sur a norte de alrededor de 5277 kilómetros. Este patrón migratorio habría ocurrido hace aproximadamente 1,000 años, según revelaron los análisis genéticos de los dos individuos antiguos.

Por lo tanto, los hallazgos de este estudio son una pieza clave para armar el rompecabezas de los primeros pobladores humanos de las Américas.

Referencias:

Ancient DNA analysis sheds light on the early peopling of South America: https://phys.org/news/2022-11-ancient-dna-analysis-early-peopling.html

Genomic evidence for ancient human migration routes along South America’s Atlantic coast: https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rspb.2022.1078

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