Para los expertos, la melatonina no causa adicción ya que esta no posee ninguna composición química que induzca esa conducta en las personas.

Desde una perspectiva médica, la adicción implica varias vías que conducen al uso compulsivo de una sustancia a pesar del daño que esta pueda causar a la persona. Dicho daño es tal que es capaz de alterar completamente la vida de un individuo.

Las adicciones desencadenan problemas en la vida de la persona como la pérdida de trabajo, del hogar o la familia.

En contraste se encuentra la melatonina, la cual no causaría síntomas de abtinencia demasiado graves. Tampoco induce a los usuarios a buscar dosis más altas para satisfacer sus necesidades.

Es decir, la melatonina carece de las características típicas de la dependencia fisiológica. Esto debido a que dicha hormona no produce efectos gratificantes como la euforia o el placer normalmente asociados a otras sustancias como las drogas. Por lo tanto, no se produce un uso compulsivo de la melatonina.

La melatonina no causa adicción, pero sí efectos psicológicos significativos. Vía Depositphotos.

Otros tipos de dependencias que causa esta hormona

La melatonina no causaría dependencia fisiológica, pero sí psicológica. Este tipo de dependencia puede ocurrir casi con cualquier cosa, ya que se puede producir un anhelo y una ansiedad cuando el interés deseado no está disponible.

Por lo tanto, si una persona se convence de que necesita de melatonina para dormir y se vuelve ansiosa por acceder a ella, entonces se produce una dependencia psicológica a dicha hormona. Pero, como produce poco daño, no puede considerarse adicción.

En sí, la melatonina no es una droga. En realidad es una hormona que se produce de forma natural en la glándula pineal del cerebro en respuesta a la oscuridad. Esta hormona manipula el sueño, ya que empuja el ritmo circadiano en una dirección u otra.

Otros suplementos para dormir sí son adictivos, pero este no sería el caso de la melatonina. Los que son más propensos a causar adicción son: las benzodiazepinas como Valium, Xanax y Restoril. En esta lista también se encuentran las «drogas z» como Ambien (zolpidem) y Sonata (zaleplon).

Por otro lado, también existen los somníferos de venta libre que no causan adicción como la melatonina, pero sí dependencia psicológica. Por ejemplo, los somníferos como el Unisom SleepGels que contienen antihistamínicos como la difenhidramina.

Si tienes problemas para dormir y no quieres recurrir a píldoras, puedes buscar solucionarlos con un tipo de terapia de conversación llamada CBT-I (terapia cognitiva conductual para el insomnio). Los efectos son mejores y más duraderos que los somníferos.

Otra alternativa es mejorar la higiene básica del sueño. Para lograrlo, deberás cambiar ciertos malos hábitos por otros buenos. Por ejemplo, cumplir con un horario constante para despertarse y dormir o evitar los dispositivos electrónicos horasa antes de acostarse. Además, si eliminas la cafeína y el alcohol de los horarios de la tarde-noche, podrás tener un mejor descanso.

Referencias:

Can you get addicted to melatonin?: https://medicalxpress.com/news/2022-10-addicted-melatonin.html

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