A todos nos ha dolido algo alguna vez, ya sea la cabeza, la espalda, las rodillas o una muela, no somos de acero. Pero curiosamente solo nos acordamos de esa dolencia cuando estamos acostados, dando vueltas en la cama. En ese momento, parece que todo el dolor acumulado durante el día aparece para que no podamos dormir. 

Numerosos estudios han demostrado que las personas sienten más dolor en la noche, cuando están apunto de dormir o llevan ya varias horas dormidos, que durante el día. Sin embargo, es importante que entiendas que esas dolencias no son nocturnas: el dolor ya estaba ahí pero tu cerebro no lo había asimilado todavía. 

La teoría de la puerta del control y el origen del dolor

Vía Pixabay

Para poder entender por qué sentimos más dolor por la noche, es importante comprender primero qué es el dolor. 

Usualmente pensamos que el dolor es una mera reacción nerviosa a un daño físico, como por ejemplo un pinchazo. Esto en parte es cierto, pero el dolor es realmente una experiencia que involucra a todos los sentidos porque es un mecanismo de alerta. 

Cuando algo nos produce dolor, ya sea físico o emocional, solemos alejarnos. De esta manera, nos mantenemos a salvo de peligros que amenazan nuestra vida como meter las manos al fuego, por ejemplo. Así que el dolor es un estímulo creado por nuestro cerebro con el único fin de alertarnos sobre un peligro.

Entonces, ¿por qué sentimos más dolor en las noches? 

Nosotros sabemos perfectamente que estamos a salvo en nuestra cama, pero el cerebro no lo percibe así. En la médula espinal hay una “puerta” que da paso a los estímulos dolorosos, apodada la “puerta del control” por Roland Melzack y Patrick Wall.

Durante el día, los nervios periféricos que constituyen esta puerta deben competir con otros estímulos externos para llegar al cerebro. Por lo tanto, nos resulta más difícil percibir el dolor. 

Les ponemos un ejemplo: si después de un golpe nos frotamos, la fricción que ese acto genera en la piel disminuye la sensación de dolor. La dolencia sigue estando allí, pero está enmascara bajo otra sensación. 

Incluso cuando nos duele la cabeza en el trabajo, ese malestar puede desaparecer ocasionalmente si estamos hablando con alguien, por ejemplo, o muy centrados en nuestra tarea.  

En cambio, durante las noches silenciosas, no existe ningún estímulo externo (al menos intenso) con el que competir. Allí solos, en la oscuridad, no hay nada que ayude a cerrar esa puerta. Es por eso que sentimos más dolor durante la noche, especialmente a las 4 de la madrugada según asegura la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP).

La teoría sobre la puerta del control es ampliamente conocida en la comunidad científica. De hecho, existen estudios posteriores que la respaldan desde el punto de vista evolutivo. Esto debido a que, por naturaleza, los depredadores atacan por la noche, así que es en este momento cuando deberíamos estar más alertas y con todos los sentidos activados. 

Sin embargo, existe otra hipótesis popular que podría explicar por qué sentimos más dolor en la noche.

La teoría de los ritmos circadianos 

Créditos: Tech Review

Todos los seres vivos tienen un reloj interno que regula sus ciclos hormonales, el calor corporal, los ciclos de sueño y, por supuesto, el dolor. 

Un estudio reciente del Centro de Investigación de Neurociencia de Lyon sugiere que nuestro reloj circadiano nos hace más sensibles al dolor durante las noches. Esto debido a varios factores, como problemas hormonales o una mala rutina de sueño.

Para demostrarlo, el equipo de investigadores realizó un experimento. Ellos reunieron a varios participantes y les pidieron que estuvieran acostados en su posición favorita para dormir durante 24 horas. No se les permitía dormir, salir o ir al baño. Se les daban solo pequeños refrigerios cada hora. 

Los resultados del estudio arrojaron que la presión de los ritmos circadianos aumentaba la sensibilidad del cuerpo mientras más horas pasaban recostados. Por lo tanto, el equipo concluyó que el reloj circadiano intensifica el dolor durante la noche y luego lo aplaza hasta el día siguiente.

¿Podemos dormir sin dolor?

En definitiva, es normal sentir más dolor en la noche que durante el día. Si queremos dejar de sufrir estos dolores nocturnos, lo mejor que podemos hacer es tratar la dolencia en lugar de ignorarla durante el día, cuando no la sentimos.

Algunos expertos sugieren también mejorar nuestro ciclo de sueño, es decir dormir más y en las horas correctas, para que no haya tanta presión en nuestro reloj circadiano. 

Recordemos que el dolor es una especie de sistema de alarma que posee nuestro cerebro para decirnos que estamos en riesgo. Si nos duele la cabeza, la rodilla o la espalda por la noche, deberíamos tomarlo como una advertencia y hacer todo lo posible para solucionar el problema antes de que sea demasiado tarde. 

Referencias:

Circadian rhythmicity of pain sensitivity in humans https://doi.org/10.1093/brain/awac147 

¿Por qué sentimos más el dolor por la noche? https://www.bbc.com/mundo/noticias-63299696

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