¿De verdad una empresa de tecnología es responsable del aumento de los precios de alquiler? De acuerdo a una demanda colectiva presentada en California esta semana, sí es así. Pero, ¿cuál es esta empresa de tecnología y cómo las personas están tan seguras de ello? Te lo vamos a ir comentando en breve.

Lo primero que debes saber es que la empresa de tecnología acusada en la demanda colectiva se llamada RealPage. La empresa tiene sede en Texas y vende software de administración de bienes raíces y propiedades. Pero también ha ayudado a los propietarios a aprovecharse de los inquilinos desprevenidos a través de su algoritmo de fijación de precios YieldStar. Dicho programa se encarga de hacer los cálculos financieros de un arrendador por ellos. Así que evalúa propiedades particulares y luego escupe lo que cree que es un precio justo a pagar los arrendatarios.

Por supuesto, los propietarios pueden ignorar el consejo y negociar con los inquilinos. Sin embargo, muchos exempleados de RealPage han dicho que los clientes suelen aceptar la mayoría de las sugerencias. De acuerdo a los informes, la herramienta se ha utilizado para fijar los precios de decenas de miles de apartamentos en todo el país.

Detalles sobre la demanda colectiva contra la empresa de tecnología RealPage

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Vía Unsplash

La demanda colectiva contra la empresa de tecnología fue presentada esta semana y por cuatro firmas separadas. Aquí se enumera como demandantes a varios antiguos inquilinos que anteriormente vivían en edificios guiados por YieldStar. Todos ellos acusan a RealPage de ayudar a un grupo de arrendadores a conspirar para inflar el costo de vida en comunidades seleccionadas. Y a través de “prácticas anticompetitivas”.

Para ser más específicos, la demanda funciona como una demanda colectiva federal antimonopolio. En este se alega que los demandados (RealPage y los propietarios) participaron en prácticas anticompetitivas. Un comunicado de prensa acerca de la demanda presenta el argumento de la siguiente manera:

“La demanda alega que los Demandados conspiraron para usar el llamado servicio de «administración de ingresos» de RealPage para establecer precios de alquiler y restringir el suministro de unidades de alquiler disponibles en las principales áreas metropolitanas de los Estados Unidos. Los Demandantes alegan que al usar esta conspiración para sofocar la competencia, los Demandados inflaron los alquileres a niveles supracompetitivos y suprimieron ilegalmente la oferta de viviendas de alquiler, perjudicando a los demandantes y a miles de inquilinos en todo Estados Unidos”.

Se supone que los arrendadores deben ser competitivos entre sí, pero la demanda acusa a RealPage y a sus clientes de jugar con el sistema al usar el «precio algorítmico» de YieldStar. Con el fin de aumentar los precios de manera artificial. Y luego trabajar juntos para hacer cumplir estos precios tan altos.

Según la demanda, esto impedía que los inquilinos aprovecharan opciones distintas a las proporcionadas por el software. Muchos de los propietarios mencionados en la demanda son grandes compañías de bienes raíces. Todas ellas son descritas como “algunos de los mayores propietarios y administradores de bienes raíces de alquiler en los Estados Unidos”.

¿Qué sucederá ahora?

RealPage todavía no ha dado declaraciones sobre la demanda. Todo este gran problema tiene como antecedente un artículo de ProPublica. Este texto fue compartido la semana pasada y señalaba la creciente influencia que tiene el software de RealPage en el mercado inmobiliario de EE.UU. Incluso caracterizaron a YieldStar como «un algoritmo misterioso para ayudar a los propietarios a obtener los alquileres más altos posibles para los inquilinos». Y señaló que los ejecutivos de RealPage se habían aprovechado de la capacidad de su software para aumentar los alquileres. Esto, por supuesto, le permitió ganar más dinero a los propietarios.

Ya solo nos queda esperar qué sucederá, pero es claro que las personas no se quedarán de manos cruzadas al ver cómo este software sigue incrementando los precios sin parar. Todavía nos queda esperar la respuesta de la empresa.

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