Muchos hablaron de los relojes inteligentes este año, pero hay en proceso una tecnología todavía más alucinante: los smart rings de Samsung. El medio coreano Naver informó que la compañía ha presentado una patente ante la Oficina de Marcas y Patentes de EE. UU. para un smart ring propio. Y completo, pues vendría con EKG y control inteligente del hogar. Aunque sería increíble que Samsung los derribara a todos con esto el próximo otoño, la verdad es que pasará mucho para que este anillo nos ayude a gobernarlos a todos.

Los smart rings de Samsung son muy atractivos, ya que son más discretos, los dedos son mejores para medir el ritmo cardíaco y más cómodos de usar las 24 horas del día. Por todo ello, sería geniales rastreadores de salud. Pero traen consigo mayores desafíos técnicos y de ingeniería que un reloj inteligente, ya que son muy pequeños.

Las posibles dificultades técnicas a las que se enfrentarán los smart rings de Samsung

Tomemos como ejemplo el popular Oura Ring, y lo que el CEO de Oura, Tom Hale, señaló sobre sus retos técnicos. Hale comentó que hacer Smart rings redondos requiere de una ingeniería increíble. Sobre todo, porque es difícil conseguir una batería que sea pequeña para caber en un anillo, delgada y flexible para mantener una forma curva. Por ello, la mayoría de los anillos inteligentes que llegan al mercado suelen tener un borde plano en alguna zona del diseño.

Oura Rings
Oura Rings. Vía The Verge

No nos sorprendería si Samsung, Apple o incluso Google pudieran hacer un anillo inteligente con capacidad para electrocardiogramas. Hay uno que ya lo hace y se llama Prevention Circul Plus. Pero dudamos de sus otras “grandes” capacidades, como la de lograr controlar la TV.

Ringly, unos anillos anteriores a los ya mencionados, costó $200. Y lo único que hacía era vibrar e iluminarse cada vez que recibías una notificación. Eso sí, no tenía pantalla, por lo que tenías que memorizar qué combinación de zumbido y luces significaba qué. Y tampoco funcionaba si estaba fuera del alcance de Bluetooth. Por otro lado, Motiv Ring comenzó como un simple rastreador de actividad física, pero luego agregó autenticación biométrica de dos factores. Casi nadie logró que funcionara.

Al final del día hay que pensar en los consumidores

Pero a lo que queremos llegar con todo esto es a lo siguiente: los smart rings son mejores cuando más simples son.

Por eso mismo, creemos que el Oura Ring es el que más tiempo ha quedado en el mercado, debido a que es un dispositivo de una sola mente. Se trata solo de un rastreador de recuperación y no hace nada más que recopilar datos de salud de tu dedo. Sin embargo, ahora viene con una suscripción mensual de $6. Esto hace que muchos se pregunten si merece la pena pagar por algo tan pasivo como esto.

Esta es la paradoja de los smart rings: ofrece una función pasiva ideal para investigadores o intentar añadir más funciones para los consumidores. En estos tiempos inflacionarios, los consumidores quieren sacar el máximo partido a su inversión. Si un reloj inteligente puede hacer lo mismo que un anillo inteligente, ¿para qué invertir en él?

Por otro lado, recordemos que las patentes no son una garantía de que una empresa lanzará un producto. Todo lo que esta patente realmente nos dice es que Samsung está jugando con la idea de unos smart rings. Cuando Samsung descubra una razón decisiva por la que los consumidores querrían un «Galaxy Ring», esta es una patente que no verá la luz durante mucho tiempo.

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