Un brazo monumental de estrellas en la Nebulosa del Águila. Así es como describen muchos astrónomos al nuevo hallazgo estelar del Telescopio Espacial Webb: los Pilares de la Creación.

Si estas columnas marrones y naranjas te resultan familiares es porque el Telescopio Hubble fue el primero en captar estas nubes en 1995 y luego en 2014. Sin embargo, en estos ocho años los Pilares de la Creación han cambiado. Ahora son mucho más monumentales, como podemos ver en la nueva imagen tomada por la cámara infrarroja del Webb, la NIRCam.

Este cambio ha despertado muchas dudas en Twitter, así que en este artículo explicaremos el origen de estas columnas y por qué se ven así en el cosmos.

Sobre los Pilares de la Creación

Los Pilares de la Creación. Foto tomada por el James Webb el 18 de octubre de 2022 / Créditos: la NASA

Vayamos con lo esencial primero, qué son. Los Pilares de la Creación se llaman así solo por su magnitud, no tienen ningún elemento cósmico majestuoso. Estas estructuras en realidad son nubes de hidrógeno y polvo repletas de estrellas.

Los pequeños puntos rojos en los bordes de los pilares son estrellas bebés, de solo unos cientos de miles de años. Estas estrellas lanzan periódicamente chorros supersónicos que chocan con el cosmos. Como resultado, el gas interestelar se calienta alrededor formando una nube marrón y naranja que luego es arrastrada por los vientos estelares. 

Sin embargo, estos densos paquetes de gas y polvo pueden resistir la erosión estelar y seguir brillando durante mucho tiempo. Es por eso que los Pilares de la Creación tienen esta forma alargada similar a la de un brazo, ya que son el resultado de la radiación ultravioleta de las estrellas recién nacidas.

Los Pilares de la Creación están en la Nebulosa del Águila, a unos 6.500 años luz de la Tierra. Cada “brazo” mide aproximadamente 5 años luz de largo, y en conjunto, la nebulosa entera mide unos 70 años luz. Eso sería entre 30 y 50 veces el diámetro de nuestro Sistema Solar, así que no es difícil verla con los instrumentos adecuados.

De hecho, esta nebulosa se descubrió en 1745, pero los pilares solo se hicieron famosos cuando el Telescopio Espacial Hubble los capturó 250 años después.

Estos brazos de estrellas no son estáticos

Los Pilares de la Creación. Foto del Hubble captada en 1995 / Créditos: la NASA

Si observamos la antigua foto tomada por el Hubble y luego la imagen del James Webb realmente no veremos ningún cambio en la forma de los pilares. Esto debido a que, como dijimos, la radiación ultravioleta de las estrellas persiste durante mucho tiempo.

Pero el fondo de gas cambió de un turquesa opaco a un deslumbrante azul. Eso es porque, dependiendo de la densidad de la nube de polvo, los átomos de hidrógeno en el gas pueden brillar más con su característico tono azul. Y en el ángulo capturado por Webb podemos ver este color intenso a la perfección.

Esta nueva imagen es un recordatorio de cuán dinámico es el espacio, incluso en escalas masivas. Según la NASA, estas nuevas observaciones ayudarán a los investigadores a renovar sus modelos de formación de estrellas e identificar recuentos mucho más precisos de polvo y gas. 

En los próximos meses, el Telescopio James Webb tomará más imágenes para comprender cómo nacen estas estrellas jóvenes, cómo evolucionan las galaxias, cuántas hay en la nebulosa. Así que esta no será la última foto de los Pilares de la Creación.

Referencias:

Webb Telescope Shows the Pillars of Creation Like You’ve Never Seen Them Before https://gizmodo.com/webb-telescope-pillars-of-creation-1849676900 

Pillars of Creation https://webbtelescope.org/contents/media/images/2022/052/01GF423GBQSK6ANC89NTFJW8VM

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