Las ballenas son criaturas muy importantes para el océano, ya que ayudan a mantener el ecosistema limpio y el cardumen controlado. Las ballenas francas del Atlántico Norte no son una excepción a esta regla, pero lamentablemente están al borde de la extinción. 

Hoy en día, las hembras de la especie se enfrentan a dos grandes amenazas que están limitando sus posibilidades de reproducción. La primera es el avance de la pesca industrial, pues cada vez hay más colisiones y capturas ilegales en el mar argentino. Y la segunda es la contaminación petrolera que está acabando con el alimento de estos cetáceos y con las jóvenes ballenas reproductoras. 

Un nuevo estudio dirigido por la Universidad de Macquarie ha confirmado que las ballenas francas podrían desaparecer si no se controlan estos factores biológicos y humanos. Esto debido a que las hembras nacidas después de los años 2000 tienen la mitad de probabilidades de comenzar a reproducirse en comparación con las ballenas que nacieron antes. 

Las predicciones no son alentadoras, pero no todo está perdido. A pesar de estar al borde de la extinción, las ballenas francas todavía están intentando reproducirse. Así que, con un poco de ayuda, estos cetáceos con 15 metros de largo y 4 toneladas de peso podrían salvarse.

¿Cómo las ballenas francas podrían escapar de la extinción?

Las ballenas francas son uno de las ballenas más grandes del mundo / Créditos: Diario Hoy

Los investigadores de Macquarie creen que las hembras de ballena franca pueden recuperarse. Pero para ello es necesario cambiar algunas cosas en el Atlántico Norte.

Actualmente, solo quedan alrededor de 142 ballenas hembras vivas, de las cuales solo 72 son capaces de reproducirse. Las ballenas francas llegan a su madurez sexual a los 5 o 6 años de vida, pero eso no las vuelve automáticamente candidatas fértiles. Muchas hembras se rehúsan a ser copuladas o dar a luz a sus crías, por lo que, para tener un apareamiento exitoso, debe haber al menos media docena de machos cortejando a esa hembra.

Sin embargo, los machos suelen morir antes de copular por culpa de los enmallamientos en redes de pesca y las colisiones con los barcos. Así que, para evitar que las ballenas francas sigan estando al borde de la extinción, es necesario reducir la actividad pesquera en el Atlántico Norte.

Esta práctica excesiva también ha limitado en los últimos ocho años la disponibilidad de alimento, por lo que cientos de ballenas reproductivamente activas han muerto de inanición. 

Además, los investigadores también encontraron que el reclutamiento de nuevos machos se ha reducido después de los años 2000. Por lo tanto, las hembras más jóvenes en esta región no están madurando para tener crías, pues ningún macho las acosa para copular.

“Si podemos eliminar al menos los enmallamientos, entonces hay una buena posibilidad de que las hembras se reproduzcan. Aquellas que aún no han comenzado a parir lo harán, entonces tendríamos un baby boom».

Robert Harcourt, profesor en la Universidad Macquarie

Con esta investigación, la Universidad de Macquarie quiere aclarar dos cosas muy importantes. Ante todo, que la incapacidad de las ballenas francas para reproducirse es lo que ha contribuido a la disminución de la especie, y podría conducir potencialmente a su extinción. Pero también que las autoridades aún pueden garantizar que las ballenas francas del Atlántico Norte prosperen en el futuro.

Lo único que se necesita es un pequeño cambio. 

Referencias:

Why critically endangered female whales struggle to reproduce https://phys.org/news/2022-10-critically-endangered-female-whales-struggle.html 

Multi-event modeling of true reproductive states of individual female right whales provides new insights into their decline https://dx.doi.org/10.3389/fmars.2022.994481

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