¿Te sientes incómodo en el trabajo? ¿Tu supervisor es distante, extraño y no te deja descansar nunca? Entonces, puede que ese nuevo jefe sea en realidad un algoritmo de inteligencia artificial (IA).

Estamos pasando por una cuarta revolución industrial en la que la automatización y las nuevas tecnologías podrían sustituir a varios trabajadores. En especial, a quienes se encargan de tomar decisiones, repartir tareas y supervisar las comunicaciones de una empresa. Básicamente, lo que hace un buen jefe o un gerente de departamento. 

Así que quizás los algoritmos ya han empezado a asumir funciones gerenciales en tu trabajo, como examinar solicitudes de empleo, evaluar el desempeño de los trabajadores e incluso decidir cuándo deberían despedirte. Pero, ¿cómo puedes saberlo?

Guiarse solamente por la falta de simpatía que tiene tu jefe es un error. En 1999, una película de culto llamada Office Space demostró que todos los jefes humanos también pueden ser fríos y exigentes. Y desde entonces, cientos de programas han retratado ese estereotipo del “jefe desagradable”. Así que, para verdaderamente saber si nuestro jefe es o no un algoritmo IA, tenemos que ir más allá y pensar ¿qué hace nuestro supervisor y cómo lo hace?

Los jefes IA y la automatización de tareas

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Todo buen jefe debe poder completar sus tareas a tiempo, para poder asistir a sus empleados. Sin embargo, la eficiencia de algunos jefes humanos a veces deja mucho que desear. 

Es por eso que cada vez más empresas están creando otros “jefes”.

A diferencia de los gerentes humanos, los jefes hechos con algoritmos IA son prácticamente perfectos. Estos automatizan las tareas que los humanos tardan más en completar, por lo que su gerencia reduce casi a la mitad los costos comerciales de la empresa. 

De hecho, estos jefes de inteligencia artificial tienen tiempo para optimizar otros procesos que muchas veces se dejan en segundo plano. Como por ejemplo, ajustar los precios de un servicio de transporte, como los Uber, para reducir costos en tiempo real.

El monitoreo constante de los algoritmos IA

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Otra característica de un buen jefe es su participación en las tareas de los empleados. Los supervisores deben saber en mayor o menor medida qué están sus subordinados para guiarlos o asignarles otras tareas.

Ahora que los dispositivos de vigilancia y monitoreo se han vuelto cada vez más sofisticados, es más fácil para un jefe humano estar atento. Pero hay una gran diferencia entre estar atento y vigilar directamente a un empleado.

Los jefes que son en realidad algoritmos IA suelen vigilar a sus subordinados a través de los dispositivos electrónicos, ya sean móviles o computadoras. Esto debido a que ellos deben verificar el cumplimiento de las tareas en un tiempo determinado, y asignar nuevos objetivos a los miembros del equipo en función de su disponibilidad. 

Quienes han empezado a ser supervisados por un algoritmo reconocen que al principio se sienten extraños, pero que con el tiempo se acostumbran a este tipo de dinámica.

La contratación y la toma de decisiones laborales para los algoritmos jefes

Créditos: Reasonswhy

Hasta ahora solo hemos abordado las “cosas buenas” de los jefes que son algoritmos IA, al menos para las empresas. Pero estos gerentes también tienen un lado oscuro. 

Cuando un jefe humano busca nuevos empleados este califica su currículum partiendo de su experiencia profesional, sus conocimientos y su actitud (si es proactivo, le gusta trabajar en equipo, etc). 

Sin embargo, cuando un jefe IA contrata empleados este sigue un método mucho más mecánico: califica los currículos de los solicitantes en una escala de uno a cinco. Un proceso que podríamos pensar que es más eficaz para hallar talentos, pero realmente no es así.

El difunto sistema de clasificación de CV de Amazon es un buen ejemplo de ello. Este algoritmo calificaba los currículos con características masculinas por encima de los femeninos. Esto a pesar de que ambos tenían aptitudes laborales muy similares. 

Así que los jefes que en realidad son algoritmos IA puede que sean injustos cuando contratan empleados, o cuando deciden despedirlos. 

Por no mencionar que los algoritmos clásicos están programados para tomar decisiones basadas en instrucciones paso a paso. Por lo tanto, estos jefes tampoco son los mejores resolviendo problemas inesperados.

Aunque algunas empresas han incorporado algoritmos de aprendizaje automático, que sí pueden tomar decisiones acertadas después de la exposición a una gran cantidad de datos de entrenamiento. Sin embargo, estos jefes siempre intentarán maximizar la eficiencia por encima de los intereses del empleado, ya que eso es lo que dicta su algoritmo IA.

Puede que no todos los supervisores humanos sean compasivos, pero hay cero posibilidades de que los algoritmos lo sean. Así que si tu jefe ya es uno de ellos, olvida los días libres o las vacaciones pagadas.

¿Qué podemos hacer contra estos IA?

Realmente nada. Las empresas son las que deciden si quieren que sus jefes sean humanos o, por el contrario, algoritmos IA. Por lo tanto, solo podemos renunciar o adaptarnos a esta nueva gerencia que dará paso a la cuarta revolución industrial.

Referencias:

Your Boss May Soon Be an Algorithm. If They’re Not One Already, That Is https://www.sciencealert.com/your-boss-may-soon-be-an-algorithm-if-theyre-not-one-already-that-is 

Why your boss might be better as an algorithm https://www.linkedin.com/pulse/why-your-boss-might-better-algorithm-martin-jones-assoc-cipd/ 

Mi jefe es un algoritmo: así es como la inteligencia artificial plantea una nueva revolución industrial https://www.xataka.com/xataka/mi-jefe-algoritmo-asi-como-inteligencia-artificial-plantea-nueva-revolucion-industrial-captcha-1×06

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