Hace un par de semanas, un estudio reveló cómo el planeta se recuperó después de la peor extinción masiva: la Gran Muerte que se produjo durante el Pérmico y el Triásico hace 252 millones de años. Pero este descubrimiento nunca aclaró por qué la Tierra tardó millones de años en recuperarse de ese episodio volcánico y restaurar su biodiversidad.

Aunque parece que otro grupo de científicos ha encontrado dicha respuesta en los radiolarios, unos organismos microscópicos que vivieron antes de la Gran Muerte. 

Los radiolarios: el zooplancton primitivo que lo cambió todo 

Si su nombre no nos resulta familiar es porque el 90% de los radiolarios ya están extintos, y los ejemplares restantes de estos parientes del zooplancton están escondidos en las profundidades del océano.

Cuando estalló el episodio volcánico que supuestamente acabó con el 90% de las especies del planeta, incluidas plantas y criaturas marinas, los radiolarios también se extinguieron. O al menos así lo confirman los investigadores que dirigieron este nuevo estudio.

Entonces, ¿cómo fue que ellos retrasaron la recuperación del planeta? Pues, básicamente, desaparecieron cuando el planeta más los necesitaba.

La ausencia de los radiolarios después de la Gran Muerte alteró radicalmente la geoquímica marina, permitiendo que se formara un tipo de arcilla que libera dióxido de carbono (CO2). Y como bien sabemos, el dióxido de carbono aumenta la temperatura atmosférica y también la acidez de los océanos.

Así que los radiolarios fueron, en teoría, los responsables de las condiciones extremas que vivió el planeta Tierra durante cientos de millones de años antes de que volviera a surgir la vida.

“En ese momento, todos los continentes estaban unidos en una masa de tierra masiva llamada Pangea. Un gran bloque de volcanes conocidos como las trampas siberianas estaban expulsando gases de efecto invernadero y no había ninguna criatura que detuviera esta producción”.

Xiao-Ming Liu, geoquímica de la Universidad de Carolina del Norte

La meteorización inversa, los radiolarios y la Gran Muerte

Modelo de un radiolario en el Museo de Historia Natural

Estos investigadores no estaban buscando a los radiolarios que se extinguieron antes de la Gran Muerte. En realidad, ellos querían estudiar un proceso llamado meteorización química: cuando las rocas en la tierra se descomponen y erosionan los océanos.

Sin embargo, mientras analizaban el CO2 que liberaban estas rocas, notaron que en el océano ocurre un proceso similar llamado meteorización inversa. 

Cuando las rocas de sílice en el fondo marino se calientan, estos sedimentos liberan más CO2 del que pueden capturar las rocas carbonatadas. Pero este proceso de meteorización no ocurre muy a menudo, ya que el zooplancton absorbe el sílice de las rocas para hacer sus caparazones. 

Gracias a estos organismos microscópicos es que hoy en día los océanos están llenos de vida. Pero en el periodo Pérmico el único tipo de zooplancton existente eran los radiolarios, por lo que su ausencia fue un golpe duro para el planeta Tierra. 

Los investigadores encontraron que algunos isótopos de litio prácticamente desaparecieron del océano con los radiolarios, justo antes de la Gran Muerte, y no se recuperaron durante unos 5 millones de años en el Triásico. 

Por lo tanto, la pérdida de estas criaturas posiblemente llenó los océanos de sílice, y produjo una meteorización inversa más desafiante que las erupciones volcánicas.

Referencias:

Persistent late permian to early triassic warmth linked to enhanced reverse weathering https://doi.org/10.1038/s41561-022-01009-x 

After the ‘Great Dying,’ life on Earth took millions of years to recover. Now, scientists know why https://www.livescience.com/great-dying-microorganism-extinction 

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