En el lado visible de la Luna se dibuja un rostro en su superficie, forma que se conoce con el nombre de «el hombre de la luna». Esta se habría generado por el constante impacto de asteroides a través de miles y millones de años y también por las sucesivas erupciones volcánicas.

Según los expertos, la lava de esas erupciones habría llenado los cráteres y luego esta se endurecía hasta transformarse en roca volcánica. Entonces, esas nuevas rocas sobresalientes le dieron a la Luna la apariencia de un rostro.

Debido a la falta de atmósfera en nuestro satélite, las formas se mantuvieron intactas durante millones de años. También la carencia de placas tectónicas habría contribuido a que «el hombre en la luna» siga visible hasta nuestros días.

Pero, también, hay que tener en cuenta que ver un rostro en Luna no sería solo cuestión de fenómenos astronómicos. Esto está relacionado en parte a un fenómeno en el que las personas ven imágenes que en realidad no existen llamado pareidolia. Dicha palabra surge de la unión de las palabras griegas «para», que significa algo que está equivocado, y «eidōlon», o imagen. Dentro de este fenómeno encontramos el hecho de ver formas de animales en las nubes.

Créditos: NASA.

Cráteres y lava dieron forma al rostro del «hombre en la luna»

Cuando nuestro satélite se formó, el resto del Sistema Solar aún estaba inestable. En ese contexto, las rocas y el material estaban siendo empujados en todas direcciones alrededor del Sol.

En ese momento de la historia del Sistema Solar, los asteroides y fragmentos tenían tamaños importantes. Por lo que esos objetos pudieron haber creado cráteres de gran magnitud en la superficie de la Luna.

Dentro de ese caos también había objetos más pequeños que también se dispersaron por todas partes. Muchos de ellos fueron a parar a la Luna, dejando sus impresiones en ella.

Esos impactos de asteroides habrían ocurrido durante los primeros 1.000 millones a 100 millones de años de su existencia. Según las estimaciones, hace 900 millones de años esos impactos fueron disminuyendo progresivamente a medida que los objetos del sistema solar se estabilizaban y sus órbitas se volvían menos erráticas.

Pero, como dijimos previamente, la Luna no tendría solo cráteres sino que también volcanes. Cuando la lava brotaba, esta se dispersaba hacia los cráteres masivos, formando una característica conocida como «mare» u océanos de lava.

Esos océanos pronto se volvieron más oscuros a medida que la lava se endurecía hasta convertirse en roca volcánica. Es entonces que surgen las formas redondeadas que dan la apariencia de rostro humano.

Algunas colisiones épicas como la cuenca del Polo Sur-Aitken junto con la cuenca Imbrium, formarían parte de la famosa «cara».

Los astrónomos esperan que con la misión Artemis de la NASA se pueda obtener más información sobre los procesos detrás del origen de ese rostro en la Luna.

Referencias:

What is the ‘man in the moon’ and how did it form?: https://www.livescience.com/what-formed-man-in-the-moon

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