“Para tener las mejores ideas hay que ir al baño”. Seguramente hemos escuchado esta frase alguna vez, pues es una verdad universal.

De hecho, hay foros destinados única y exclusivamente a las epifanías que llegan en la ducha. Pero, ¿por qué el agua caliente y el jabón le dan rienda suelta a nuestra imaginación?

Los científicos se han hecho esta pregunta desde los años 2000, y algunos incluso le han dado un apodo a estos pensamientos creativos inesperados: el efecto ducha. Sin embargo, ninguno supo explicar en su momento por qué en el baño podemos resolver un problema que ya hemos estado reflexionando siete u ocho horas.

Por fortuna, un nuevo estudio de la Universidad de Virginia parece haber dado con la respuesta: la ducha nos relaja.

La concentración limita nuestras mejores ideas

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Si queremos tener una buena idea, los hallazgos sugieren que es mejor tomar un descanso en lugar de reflexionar sobre ello hasta que se resuelva. Esto debido a que dejamos que el cerebro divague.

Cuando tenemos un problema, intentamos mantener nuestra mente ocupada. Ya sea caminando, jugando, trabajando o pensando en ese problema una y otra vez. 

Estas tareas requieren mucha concentración, y la concentración es el enemigo número uno de la creatividad, pues obliga al cerebro a mantener sus pensamientos ordenados y sus acciones precisas.

Sin embargo, bañarnos no es una tarea tan exigente. Lo único que tenemos que hacer es frotar nuestro cuerpo y mojarnos, algo que hacemos mecánicamente. Así que, durante esos 10 o 30 minutos en el baño nuestra mente está parcialmente libre y puede tener pensamientos creativos. 

Visto así, es bastante lógico que las mejores ideas lleguen cuando estamos en el baño.

Entonces, ¿solo el baño nos distrae?

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No. Existen muchas otras actividades que hacen divagar al cerebro. Pero la razón por la que el baño es el mejor lugar para la creatividad es porque el cerebro no es completamente libre. 

Los investigadores de este estudio realizaron dos experimentos para medir qué tan creativa era una mente errante. 

En ambos, utilizaron videos para distraer a los 222 participantes, pero cada experimento tenía un fin diferente. El primero midió si los voluntarios eran más creativos después de ver la escena cómica de una película. Y el segundo determinó qué tan creativos eran los voluntarios después de ver un video de tres minutos de hombres doblando la ropa.

Los investigadores calificaron la creatividad de sus respuestas según la cantidad de ideas que generaron y la originalidad. Pero lo que descubrieron durante esta tarea fue mucho más allá.

Durante el video de la película, una mente distraída se asoció positivamente con mejores ideas, como las que tenemos en el baño.

Sin embargo, el video de hombres doblando ropa impulsó menos ideas interesantes a pesar de que los participantes estaban igual de distraídos.

Lo que estos resultados sugieren es que las mejores ideas llegan solo durante una actividad moderadamente interesante, que impone algunas restricciones al pensamiento. Como por ejemplo, cuando estamos disfrutando de un buen baño. 

Por supuesto, se necesita más investigación para explorar el efecto de la ducha, pero ahora al menos sabemos que las tareas levemente atractivas, como ducharse, pueden ayudarnos a generar pensamientos creativos en pocos minutos.

Eso sí, siempre que no nos bañemos en medio de un ambiente hostil como en una tormenta eléctrica.

Referencias:

Finally: Scientists May Have Figured Out Why Your Best Ideas Come in The Shower https://www.sciencealert.com/finally-scientists-may-have-figured-out-why-your-best-ideas-come-in-the-shower 

What is the ‘shower effect’? How bathing yields the best ideas: study https://nypost.com/2022/10/06/what-is-the-shower-effect-how-bathing-yields-the-best-ideas-study/

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