En un artículo publicado en la revista Science, un equipo de científicos de la Universidad de California en San Diego descubrió actividad en esporas de bacterias «muertas».

Dichas esporas están en estado latente, con una muerte aparentemente fisiológica, pero aún son conscientes de su entorno. Para llegar a ese estado, la bacteria almacena partículas de energía, esperando el momento óptimo para despertar.

Según los descubridores, estos hallazgos cambian completamente su comprensión sobre las esporas, consideradas objetos inertes.

Por medio de su estudio, corroboraron que las células no solo pueden permanecer en un estado inactivo sino que además pueden procesar información mientras están así.

En este sentido, los científicos descubrieron un secreto de las esporas. Estas son capaces de liberar energía para obtener información de cómo se encuentra su entorno. Pero esta liberación de energía no requiere de actividad metabólica.

Los científicos esperan que sus hallazgos repercutan tanto en el estudio de enfermedades en la Tierra como en la búsqueda de vida extraterrestre.

Bacterias muertas muestran actividad

Las baterias son resistentes y a modo de supervivencia recurren a su táctica de cerrarse en esporas. De esa manera pueden permanecer en estado latente y deshidratado durante cientos de años.

Esta capacidad les permite sobrevivir en entornos extremos, incluso en el espacio. Pero, de alguna manera saben cuándo el momento es propicio para despertar. ¿Y cómo saben esto? Es lo que los investigadores buscaron averiguar.

Para ello, el equipo de científicos probó miles de esporas latentes de Bacillus subtilis. Estas bacterias son muy dañinas para los humanos y también poseen la capacidad de sobrevivir en el espacio.

Los científicos enviaron pequeñas señales a las esporas, pero no lo suficientemente potentes para despertarlas. Al mismo tiempo midieron si las esporas podían captar esas señales que consistieron en pulsos de nutrientes de corta duración.

Estos pulsos no fueron suficientes para despertar a las bacterias. Pero, con el tiempo, las bacterias parecieron llevar la cuenta y se despertaron después de cierta cantidad de señales.

Lo más sorprendente fue descubrir que las esporas poseían una actividad. Estas usaron la energía almacenada en forma de iones de potasio (K + ) con cada señal que recibían.

Los científicos usaron un modelo matemático para comprender qué estaba pasando con estas esporas. Es así que el equipo comprobó que cada señal desencadenaba la liberación de iones de potasio. Luego esos iones de potasio se volvieron lo suficientemente fuertes como para reactivar la bacteria.

Los investigadores llamaron a este proceso ‘integrar y disparar’. Y consiste en una estrategia que usan las bacterias para saber cuándo las condiciones son las adecuadas para despertar.

Es probable que este descubrimiento traiga repercusiones en el estudio de enfermedades y en la búsqueda de vida extraterrestre.

Referencias:

Electrochemical potential enables dormant spores to integrate environmental signals: https://www.science.org/doi/10.1126/science.abl7484

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