El fósil de gusano encontrado sería del periodo Cámbrico y se trataría tan solo de un embrión con el tejido cerebral en perfecto estado de conservación.

En concreto, el fósil posee restos de un cerebro en forma de rosquilla en la cabeza de este animal prehistórico.

Aproximadamente, el animal habría existido hace 500 millones de años y pertenecería a la especie marina Markuelia hunanensis. Dicha especie sería pariente lejano del Urechis caupo o más conocido como gusano pene, por su similitud con el órgano sexual.

El fósil del embrión de Markuelia sería una versión diminuta del gusano pene, por lo que esto daría indicios de cómo se vería esta especie en su adultez.

Los encargados del descubrimiento son científicos de la Universidad de Pekín, quienes compartieron sus hallazgos en la revista Royal Society Open Science.

Fósil de un embrión de gusano antiguo con tejido cerebral conservado

Por primera vez, los científicos hallan un cerebro de un gusano antiguo marino con tejido cerebral en perfecto estado de conservación.

Todos los anteriores hallazgos con tejido cerebral fosilizado fueron controvertidos, porque existe la creencia de que el tejido nervioso no puede fosilizarse. Pero, las evidencias del reciente descubrimiento parecen convincentes para la comunidad científica.

Los descubridores se percataron de que el fósil contenía células cerebrales dispuestas en un anillo alrededor de lo que alguna vez habría sido el intestino del animal.

Créditos: Xi-ping Dong et al.

Este fósil se encontró en Wangcun Lagerstätte, en el oeste de Hunan, China. Por millones de años, el fósil permaneció encerrado en una gran losa de piedra caliza hasta su momento de descubrimiento.

Como parte del análisis, el equipo disolvió la roca caliza con ácido. Posteriormente los investigadores se dispusieron a clasificar los microfósiles de embriones de gusano.

Luego, los embriones fosilizados fueron llevados a un laboratorio del Instituto Paul Scherrer, en Villigen, Suiza, para ser estudiados con más detalle.

Fosfato de calcio para fosilizar

En esta parte del proceso, los investigadores recurrieron a un acelerador de partículas de 400 metros de diámetro que genera radiación. Es decir, los científicos usaron rayos X generados por el acelerador para tomar instantáneas de sus diminutos embriones de M. hunanensis. Estos rayos X sirven para mirar el interior de los embriones sin necesidad de abrirlos.

Por este medio pudieron observar que uno de los embriones contenía rastros de tejido nervioso. En específico, poseía un cerebro en forma de anillo. Además, el fósil tenía otra estructura en su cola que parecían ser restos de músculo.

Los científicos se percataron de que los fósiles encerrados en piedra caliza se conservan a través de un proceso de mineralización mediante el cual el tejido de los animales se reemplaza por fosfato de calcio. Por lo que lo importante del descubrimiento de este estudio es haber comprobado que los cerebros pueden conservarse al igual que los tejidos nerviosos mediante el fosfato de calcio.

Referencias:

Internal anatomy of a fossilized embryonic stage of the Cambrian-Ordovician scalidophoran Markuelia: https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rsos.220115

Penis worm’s ancient cousin fossilized with its doughnut-shaped brain intact: https://www.livescience.com/cambrian-fossil-embryo-with-brain

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