¿Alguna vez has sentido ganas de rascarte la cabeza o el brazo cuando otra persona está rascándose? Esta “picazón contagiosa”, como algunos la llaman, es tan común que hasta los ratones la experimentan cuando ven a otros roedores hacer lo mismo. Pero nadie sabe con certeza de dónde viene este impulso.

O al menos así era hasta que los investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington identificaron la estructura en el cerebro de los ratones que controla esta picazón. Y resulta que todo se lo debemos a un par de células que operan por su cuenta en la corteza visual.

La picazón contagiosa es un acto reflejo que sentimos al “ver” cosas

Créditos: Universidad de Washington

El equipo estudió el cerebro y la retina de los ratones durante cinco años para llegar a este hallazgo. 

Cuando empezaron el experimento en 2017, apenas habían descubierto que el núcleo supraquiasmático de los ratones estaba muy activo cuando veían videos de otros ratones rascándose. Pero un par de años después descubrieron el porqué.

Parece que hay un conjunto de células especializadas en la retina del ojo del ratón llamadas “células ganglionares fotosensibles” o “ipRGC”. Cuando estas se conectan al núcleo supraquiasmático que controla el ritmo circadiano, los ratones sienten una picazón desagradable que activa las ganas de rascarse. 

Durante este experimento desactivaron también la corteza visual de los ratones, el lugar en donde se encuentran estas células. Esto con la finalidad de comprobar si de esta forma los roedores dejarían de rascarse cuando otros hicieran lo mismo. 

Sin embargo, se dieron cuenta más tarde que los ratones sin corteza visual aún podían detectar el movimiento del rascado e imitarlo. 

Así que el equipo concluyó que esta picazón contagiosa en los ratones debía ser relevante para su supervivencia, al igual que la necesidad de mantenerse limpios para evitar infecciones.

“Los ratones son nocturnos y tienen muy mala vista. Si van a lugares oscuros puede ser importante para ellos saber si el área está llena, por ejemplo, de insectos. Una forma en que los ratones saben esto es viendo lo que hacen otros ratones: si comienzan a rascarse, eso podría ser una señal de advertencia”.

Zhou-Feng Chen, director del Centro para el Estudio de la Picazón en la Universidad de Washington

Entonces, ¿por qué los humanos sentimos esta picazón?

Vía Pexels

Aunque estos hallazgos están enfocados en el cerebro de los ratones, los científicos creen que los humanos también tienen células visuales que detectan el movimiento e impulsan estos actos reflejos. De lo contrario, no sería tan común que las personas se rascaran cuando otros se rascan, o bostezaran cuando otras personas bostezan.

Sin embargo, lo que no está claro es si esta picazón contagiosa tiene alguna utilidad para nosotros, como ocurre con los ratones, o es solo un remanente evolutivo.

Las ranas, por ejemplo, atrapan insectos siguiendo un acto reflejo. Estos anfibios no tienen cortezas visuales en sus cerebros, pero sus ojos son muy sensibles al movimiento y actúan por impulso cuando detectan un patrón en el ambiente. Algo similar a lo que ocurre con los ratones cuando ven a otros roedores rascarse.

Pero a diferencia de los ratones y las ranas, nosotros no necesitamos entender el movimiento para sobrevivir. Lo único que podríamos obtener al ver a otras personas rascarse es la certeza de que hay mosquitos cerca. 

Así que quizás exista otra razón o estructura en la corteza visual humana que impulse nuestra picazón contagiosa.

Referencias:

Scientists identify pathway that triggers mice to scratch when they see others do the same https://medicalxpress.com/news/2022-10-scientists-pathway-triggers-mice.html 

A non-canonical retina-ipRGCs-SCN-PVT visual pathway for mediating contagious itch behavior https://dx.doi.org/10.1016/j.celrep.2022.111444

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