El CGI es parte de nuestra memoria visual desde hace años. De pequeños vimos Jurassic Park y asustamos con los enormes dinosaurios que podrían visitar nuestra ciudad. O nos impresionamos con Toy Story, mientras nos ocultábamos detrás de una puerta para ver si se movían nuestros juguetes. Estas dos películas que utilizaron CGI calaron profundamente en la imaginación de todos, ya que sus imágenes nos convencieron por su calidad y ejecución. Pero últimamente hay un desencanto en torno a este efecto que llegó a ser revolucionario, no olvidemos a la película Avatar de James Cameron y su despliegue visual. Entonces, ¿qué está pasando con el CGI? ¿Está en verdad empeorando? ¿O es solo el público el que está aburrido de todo lo que ve?

¿Qué es la animación con CGI?

Antes de poder responder cualquier pregunta sobre el estado actual del CGI, quizás debamos repasar primero qué es el CGI en el mundo de la animación. Lo primero que debemos decirles es que las siglas de CGI significan Computer-Generated Imagery, en español: imagen creada por computadora.

De hecho, es una subcategoría de los efectos especiales (VFX). Y cubre las escenas, efectos e imágenes que se crean mediante un software informático. Cabe señalar que la técnica de CGI puede ser estática o dinámica, en 2D o en 3D, y que puede usarse de forma leve o evidente.

Para darles un ejemplo, esta técnica puede usarse en estas circunstancias:

  • En una película de acción real, puede utilizarse para insertar elementos animados en el metraje en bruto.
  • También puede usarse para realizar escenas complejas o difíciles de recrear en el mundo real.  
  • Incluso puede emplearse para darle un retoque a los actores y hacerles lucir unos años menos.
  • Y, por supuesto, para añadir actores en fondos de mundos fantásticos mediante una pantalla verde.

El panorama actual del CGI

Ahora que ya recordamos todo lo que la técnica de CGI puede hacer por nosotros, es hora de que entremos de lleno al mundo actual y alcemos un grito al cielo para obtener una respuesta: ¿qué está pasando con el CGI? Bien, la situación no es tan simple como desearíamos. De hecho, el tráiler de Avatar: The Way of the Water, película que se estrenará en diciembre de 2022, muestra que el CGI no va por mal camino. Lo que pudo verse en el tráiler nos señala que el CGI aquí está cuidado y hecho para ser lo más verosímil posible.

Recordemos que la tecnología de captura de movimiento de la secuela de Avatar ha sido diseñada para reflejar con precisión los movimientos de los actores bajo el agua. De hecho, el director James Cameron comentó una vez que tardó más de un año en superar los problemas ópticos por los que pasan las cámaras cuando se intenta filmar bajo el agua. Esto pasa porque la interacción entre el aire y el agua crea un “espejo en movimiento que refleja todos los puntos y marcadores” que los actores usan como parte de los trajes de captura de movimiento.

Cameron no se toma estas molestias en vano, hace todo ese esfuerzo para que su CGI sea inmersivo y creíble para todo aquel que lo ve. Por norma general, un CGI es convincente porque las escenas incluyen algunos elementos del mundo real para reforzar las imágenes creadas por computadora. Pero todo cambia cuando las imágenes son completamente hechas con CGI, pues se notan un tanto falsas.

Razones que podrían estar destruyendo la relación del público con el CGI

Entonces, si la tecnología de CGI no hace nada más que avanzar, ¿por qué hay defectos en algunas películas? ¿Por qué, aunque un CGI sea bueno, el público lo repudia? En esta sección exploraremos todo esto.

Primer motivo: el CGI se está usando en exceso

¿Recuerdan cuando decíamos que el CGI era convincente porque se apoyaba del mundo real? Bueno, en algunas películas no es un apoyo, sino el espectáculo principal. Un ejemplo clave en todo esto es Jurassic World de 2015. Nadie se sintió atrapado por esta película, ya que era 100% CGI. Vamos, tenía seis minutos repletos de CGI.

La técnica de CGI es muy útil, pero para que su uso sea realmente satisfactorio, debe usarse con mesura e inteligencia. Así que, si una película abusa de este recurso, es normal que el público se distancie.

Segundo motivo: problemas de dinero y explotación hacia los animadores

En las películas con bajo presupuesto o en las que los estudios quieren gastar lo menos posible, el CGI a menudo termina viéndose mal acabado o poco realista.

Esto no suele ser culpa de los artistas de efectos visuales. El problema está en el modelo de negocio. Un modelo en el que un estudio contrata a una empresa de efectos visuales por una cantidad de tomas y ofrece un precio fijo para todo. Pero deja de lado el hecho de que pueden pedir revisiones, y esto obligará a los animadores a trabajar de más y no recibir una paga por ese tiempo adicional.  

Este volumen de trabajo desordenado y exigente solo hace que las cosas empeoren. Por eso, una película no debe apoyarse tanto en estos efectos, pues algo siempre podría salir mal.

Tercer motivo: el tiempo no es suficiente para cubrirlo todo

Muchos animadores se han quejado de no tener tiempo suficiente para realizar los cambios programados. Generalmente, son los que trabajan para sitios como Marvel los que más se quejan. Un claro ejemplo de un mal empleo de CGI podemos verlo en Thor: Love and Thunder. Todos en las redes sociales criticaron con fuerza la escena en la que vemos cómo Axl, el hijo de Heimdall, se comunicaba con Thor desde la distancia. Ese CGI fue muy discutido, pero todavía lo fue más el hecho de que este fue modificado cuando se subió a la plataforma de Disney+. Lo terrible de todo es que dicha edición solo lo hizo lucir peor.

Disney Plus CGI
Vía The Direct

Algo que también nos señala falta de tiempo y abrumación es lo que ocurrió con el episodio tres de House of the Dragon. En resumen, ese capítulo debía mostrar que el Rey Viserys I había perdido dos de sus dedos. El problema es que, en una de las tomas, los dedos todavía son visibles y aparecen cubiertos de un guante verde de CGI. Si esto no es falta de tiempo o un resultado de exceso de trabajo, no sabemos qué es.

Cuarto motivo: simplemente ya nadie se impresiona con él

Después de haber visto montones de películas de Marvel en pantalla grande, ya nadie se impresiona con el CGI. Esto hace que las personas pasen por dos fases:

  • Solo ver que no está evolucionando porque no captan ningún tipo de cambio en este.
  • Ser capaz de notar un mal CGI gracias al movimiento antinatural o cuando se percibe que las personas u objetos no están realmente en el entorno donde son representados.

Ya veremos si en un futuro los defectos ópticos del CGI logran pulirse y pasar inadvertidos. ¿Quizás James Cameron logre eso este año y le devuelva la fe perdida por el CGI a la humanidad? Lectores, eso lo sabremos en diciembre. Lo único claro aquí es una cosa: los estudios cinematográficos deben descansar del CGI y emplearlo como debe ser.

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