Los científicos de las universidades de Bristol y Oxford, y del Museo de Historia Natural, han hallado en China el fósil de un gusano acorazado con más de 518 millones de años: el Wufengella. 

Este gusano pertenecía a un grupo extinto de organismos gelatinosos llamados “tommotios”, por lo que los científicos creen que podría ser el tan buscado ancestro de los lofoforados. Lo que significa que de esta criatura rechoncha pudieron originarse los braquiópodos (invertebrados marinos), los forónidos (gusanos de herradura) y los briozoos (animales de musgo). 

Tres grupos animales, un mismo origen

Este es el fósil del gusano acorazado que estudiaron los científicos / Créditos: Current Biology

Desde hace varios años se sabe que los braquiópodos, los forónidos y los briozoos comparten un ancestro común, pues todos poseen un par de tentáculos plegados en un órgano con forma de herradura. 

Este órgano se llama lofóforo y les ayuda a filtrar el agua que hay en el fondo marino, en las rocas o en los arrecifes. 

Diversos estudios moleculares consideran incluso que estos tres grupos de animales son los parientes vivos más cercanos entre sí. Sin embargo, los científicos perdieron de vista la línea evolutiva de los lofoforados después de la llamada Explosión Cámbrica en la que se originaron el resto de linajes animales que conocemos. Un total de 30 grandes grupos clasificados como filos.

El descubrimiento de este gusano acorazado fue lo que trajo de vuelta la hipótesis de un ancestro común, ya que Wufengella parece ser la mezcla de un gusano de cerdas y un molusco chitón.

¿Qué une al gusano Wufengella con los lofoforados?

Curiosamente, nada. Los científicos creen que esta criatura no pertenecía a ninguno de esos tres grupos por varias razones. 

Su forma, por ejemplo. El gusano acorazado Wufengella tenía una armadura asimétrica alrededor de su cuerpo carnoso. Además, estaba dotado de una serie de cerdas y conchas en el cuerpo que son similares a las de una lombriz de tierra, no una criatura marina como los lofoforados.

Aunque la principal razón es que el Wufengella no tenía un lofóforo similar al de los braquiópodos, los forónidos y los briozoos.

Según el doctor de la Universidad de Oxford Luke Parry, este gusano acorazado arrastraba su órgano en lugar de fijarlo para filtrar el agua y alimentarse. Por lo tanto, no era la mezcla de un gusano o un molusco, sino probablemente el ancestro de ambos.

Los lofoforados pudieron evolucionar siguiendo esta cadena / Créditos: Current Biology

La predicción paleontológica de que el linaje ancestral de los lofoforados era un gusano ágil y acorazado se cumple con este fósil. Además, posee un método de alimentación en suspensión (captura de partículas suspendidas en el agua) similar al de estos tres grupos de animales modernos. 

En este sentido, este descubrimiento sugiere que el gusano acorazado Wufengella podría ser un ancestro común o, en su defecto, un pariente del verdadero ancestro común de los lofoforados. Pero todavía no hay una imagen completa sobre su linaje, así que su parentesco aún no es oficial.

Los investigadores esperan que con fósiles como este se pueda rastrear cada uno de los tres linajes hasta sus raíces. Lo que resta ahora es buscar otro gusano acorazado que ayude a respaldar su teoría.

Referencias:

Armored worm reveals the ancestry of three major animal groups https://phys.org/news/2022-09-armored-worm-reveals-ancestry-major.html 

Un gusano acorazado revela los ancestros de tres grupos de animales https://www.europapress.es/ciencia/ruinas-y-fosiles/noticia-gusano-acorazado-revela-ancestros-tres-grupos-animales-20220927174831.html 

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