Un equipo de investigadores de la Universidad de Connecticut y de la Universidad de Vermont encontraron que una especie de crustáceos pequeños llamados copépodos son buenos adaptándose a las nuevas condiciones ambientales de los océanos.

Los copépodos son animales milimétricos, pero muy importantes para la cadena alimentaria de los mares y océanos. Estos son fuente de alimento para muchas especies.

Debido a su importancia, los biológos temen que el cambio climático pueda afectar a estos pequeños crustáceos.

Sin embargo, en el reciente estudio los científicos descubrieron que los copépodos tendrían una ventaja evolutiva con la que logran adaptarse a las condiciones cambiantes de los mares.

Para conseguir estas respuestas, debieron someter a estos animales a condiciones de laboratorio y observar su comportamiento. Todos sus hallazgos se encuentra en un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

La evolución favorece a estos pequeños crustáceos

En su investigación, los científicos estudiaron a los copépodos y su capacidad de adaptación. Encontraron que estos se adaptan genéticamente a los cambios a lo largo de la evolución.

Pero, para conseguir estas conclusiones, el estudio conllevó la exposición de los copépodos a múltiples factores estresantes en el laboratorio.

Los copépodos son importantes para la cadena alimentaria de los océanos. Vía Depositphotos.

El equipo de investigación tuvo en cuenta tanto el efecto de las temperaturas más altas del agua como la acidificación de los océano al momento de exponer a estos animales a las condiciones del laboratorio.

Luego, tras un análisis genético, comprobaron que estos diminutos crustáceos son hábiles para adaptarse a los cambios a lo largo de sus generaciones.

Por ejemplo, el equipo descubrió algo alucinante en los copépodos. A medida que aumentaba la temperatura del agua y las condiciones se volvían más ácidas, las variantes genéticas se convertían en predominantes en el genoma de los copépodos. Por lo tanto, estos crustáceos se volvían más aptos para soportar el estrés ambiental.

Acidificación y calentamiento

En concreto, los investigadores estudiaron los efectos del calentamiento en estos crustáceos. Así también tuvieron en cuenta el impacto de la acidificación de los océanos en ellos. Además analizaron cómo estos dos factores interactuaban entre sí.

Mediante esta comparación descubrieron que el calentamiento impacta mucho más que la acidificación en los copépodos. Es decir, las variantes genéticas se ven más favorecidas si las condiciones ambientales son más cálidas.

Mientras tanto, con la exposición a ambos factores, calentamiento y acidificación, los investigadores comprobaron que los genes respondieron bajo el doble estrés. Esto quiere decir que las condiciones para adapatarse eran más difíciles.

Para seguir aprendiendo sobre la capacidad de adaptación de los animales marinos a las condiciones cambiantes de los océanos, los investigadores continuarán realizando este tipo de experimentos en ellos.

Referencias:

Experimental evolution: Marine copepods can genetically adapt to changing ocean conditions: https://phys.org/news/2022-09-experimental-evolution-marine-copepods-genetically.html

Experimental evolution reveals the synergistic genomic mechanisms of adaptation to ocean warming and acidification in a marine copepod: https://www.pnas.org/doi/abs/10.1073/pnas.2201521119

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