La misión Artemis I está nuevamente en etapa de preparativos para un posible lanzamiento el 27 de septiembre, tras dos intentos fallidos.

El día de hoy, los ingenieros están realizando nuevas pruebas de revisión para que todo esté en orden en el cohete que llevará la cápsula Orión sin tripulación a la Luna y de regreso.

Los intentos de hacer despegar a Artemis I han estado plagados de fugas de hidrógeno líquido. Uno de los sitios donde más fugas ha habido es en una línea de combustible de 20 centímetros de ancho que se conecta al SLS. Debido a esta fuga, la NASA canceló el segundo intento de lanzamiento el 3 de septiembre.

Desde entonces, los ingenieros están trabajando arduamente para solucionar el problema.

El proceso de reparación llevó a los ingenieros a quitar y reemplazar los sellos en dos líneas de combustible, una de 20 centímetros y otra de 10 centímetros. En la prueba de demostración criogénica de hoy, los ingenieros se aseguraron de que las reparaciones sean sólidas, pero en el camino tuvieron algunas dificultades.

Nuevas fugas en el cohete de la misión Artemis I

Parecía que todo iba corriendo sobre ruedas, pero una nueva fuga de hidrógeno líquido apareció esta mañana. Conforme con lo que dijeron los ingenieros, sucedió casi en el mismo punto donde apareció por primera vez durante el intento de lanzamiento del 3 de septiembre.

En concreto, los sensores alertaron la fuga de hidrógeno en el espacio donde la línea de combustible se conecta al cohete. Por esa razón, los ingenieros debieron dar a la tubería de combustible unos 30 minutos para que se calentara. Con este margen, esperaban volver a asentar la conexión problemática. Aunque no solucionó el problema, lo redujo significativamente.

Créditos: NASA.

Al reanudar el suministro de combustible, los sensores informaron una pequeña fuga de hidrógeno. Una vez más, no alcanzó el «área de preocupación». En ese momento fue manejable para los ingenieros.

Sin embargo, la fuga iba creciendo a medida que aumentaba la presión en la línea de combustible. Tal es así que casi alcanzó el nivel de «preocupación» durante un proceso llamado purga de arranque del motor. Este proceso implica inyectar hidrógeno líquido a través de los cuatro motores de etapa central para enfriarlos a la temperatura correcta.

A medida que el tanque de hidrógeno líquido se acercaba más a su capacidad total, la fuga comenzó a disminuir, consecuencia del aumento de la presión.

Posteriormente, el equipo de ingenieros pasó a la «prueba previa a la prensa». Aquí se presurizan los tanques de combustible de la etapa central a la alta presión. Esta misma presión es la que experimentarán durante el vuelo.

Dos fugas más

Nuevamente los sensores informaron una fuga, pero diferente. Dicha fuga se produjo en la línea de combustible de 10 centímetros diseñada para expulsar hidrógeno líquido del cohete después de que pasa por los motores. Esta vez, la tasa de fuga se redujo por sí sola sin intervención de los ingenieros.

Con una segunda fuga, estuvieron a un paso de detener la prueba de hoy, pero eso no sucedió. Por ahora, el equipo de lanzamiento intentará recuperar todos los datos de hoy para analizarlos con detenimiento.

A pesar de los contratiempos, los preparativos de la misión Artemis I no se detendrán.

Referencias:

NASA’s mega moon rocket passes critical hydrogen fuel test — but there’s a catch: https://www.inverse.com/science/artemis-passes-crucial-fueling-test-on-the-road-to-launch

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