El mundo todavía no ha superado el coronavirus, pero ya hay nuevas amenazas que podrían desatar otra crisis global. Como por ejemplo, la aparición de un nuevo coronavirus en los murciélagos que está a una mutación de poder infectar células humanas. 

Los investigadores del Instituto de Virología de Wuhan descubrieron que este virus llamado NeoCoV está asociado con el virus MERS-CoV que causó decenas de muertes en 2015, y es además similar al SARS-CoV-2 que causa el coronavirus en humanos. Pero parece que la ciencia ya sabe cómo prevenir una nueva pandemia zoonótica así que no hay por qué preocuparse.

¿Qué planean hacer? Simplemente monitorear al virus. Eso sí, de una forma bastante particular.

Un salto para la ciencia y sus métodos de prevención

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La pandemia de Covid-19 le enseñó a los científicos cuán importante es estudiar las mutaciones de un virus para evitar su propagación. En especial, los cambios que sufre un virus zoonótico (de origen animal) antes de pasar a los seres humanos.

Está claro que los murciélagos albergan virus que los humanos nunca han visto. De hecho, algunos piensan que el SARS-CoV-2 se originó en los murciélagos antes de saltar a un animal huésped secundario. Por lo tanto, monitorear los virus dentro de estos animales es un primer paso para evitar que se transmitan al ser humano. 

Si la ciencia puede cortar la cadena de mutación del virus zoonótico antes de que llegue a ser transmisible, entonces es posible prevenir futuras pandemias.

“Tenemos que desarrollar una forma de poder ver la evolución de estas variantes antes de que se salgan de control”.

Tony Goldberg, investigador de la Universidad de Wisconsin-Madison

¿Cómo planean “cazar” virus animales?

Antes del coronavirus, el uso de la genética para monitorear patógenos peligrosos no era tan común. Pero afortunadamente la pandemia ha modernizado muchos sistemas y ahora es posible manipular genéticamente un virus para saber cuando será peligroso para el ser humano.

Eso fue justamente lo que hicieron los investigadores del Instituto de Virología de Wuhan con el NeoCoV para saber que estaba a un paso de mutar. En su informe detallan un poco más el proceso, pero es un hecho que no todos los patógenos siguen las mismas reglas.

De acuerdo con los científicos, un virus con la transmisibilidad del SARS pero con la tasa de mortalidad del MERS sería muy difícil de contener. Forzar una mutación peligrosa en los laboratorios podría ocasionar que ese virus escape, tal y como muchos otros piensan que sucedió con el Covid-19.

Es por eso que, si bien la ciencia ha dado con este método útil para prevenir futuras pandemias, muy pocos quieren depender de la manipulación genética. 

“Las personas con malas intenciones podrían usar ese conocimiento para crear patógenos sintéticos”.

Barney Graham, subdirector en el Centro de Investigación de Vacunas del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas

Entonces, ¿todavía no es posible prevenir otra pandemia?

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En los laboratorios definitivamente no, pero quizás usando una ciencia un poco más ortodoxa se pueda prevenir una pandemia de NeoCoV.

Por ejemplo, cuando el virus Nipah apareció por primera vez en el sudeste asiático en la década de 1990, los científicos se dieron cuenta de que una de las formas en que el virus se propagaba de murciélagos a humanos era a través de la savia de la palma datilera. A los murciélagos de la zona les gustaba lamer este árbol, al igual que a los habitantes.

Así que los investigadores decidieron colocar una falda de bambú alrededor de las palmeras. Esto espantó a los murciélagos y fue hace un par de años una solución rentable para evitar un virus zoonótico con la capacidad de ser epidémico.

Quizás este método no sea muy efectivo con el NeoCoV o con el Covid-19 pero centrarse en prácticas simples podría contribuir en gran medida a prevenir una pandemia. O también puede ser útil monitorear a los virus más endémicos que hay en áreas específicas del mundo. 

Hay muchos virus zoonóticos potencialmente peligrosos. Los científicos han identificado unas 100 familias hasta el momento. De estos, 26 han infectado a humanos, por lo que prestarle atención a estos virus y a sus parientes zoonóticos cercanos, como el NeoCoV, ya es un gran avance.

Siempre habrá algún riesgo, por supuesto, pero al menos ahora la ciencia tiene varias opciones de su lado para prevenir la aparición de nuevas pandemias. 

Referencias:

Can Science Prevent A Pandemic? https://www.inverse.com/science/pandemic-prevention 

Close relatives of MERS-CoV in bats use ACE2 as their functional receptors https://doi.org/10.1101/2022.01.24.477490

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