El hongo mortal es Cryptococcus neoformans, un patógeno que cambia de forma y tamaño para poder ingresar al cuerpo e infectarlo.

Este patógeno se encuentra en diferentes hábitats naturales que van desde madera en descomposición a excrementos de aves.

Lo más llamativo de este hongo mortal es su gran versatilidad ya que puede desenvolverse de la misma forma en el cuerpo como en la naturaleza.

Cuando ingresa al cuerpo, lo hace por medio de la inhalación. Luego puede viajar a través del torrente sanguíneo desde los pulmones hasta el resto de los órganos.

Es responsable de una variedad de problemas de salud, entre ellos la meningitis fúngica en la cual se produce una inflamación del cerebro que puede terminar en la muerte.

En una reciente investigación, unos científicos patólogos querían observar el comportamiento de este hongo mortal y controlar la forma en que cambia su apariencia.

La observación se centró en el estudio de ratones de laboratorio que fueron infectados con el patógeno.

Vía iStock.

Observar al hongo que cambia de forma

Por un lado, antes del estudio, los científicos se percataron de que las células del Cryptococcus son muy diversas y tienen diferentes tamaños estando en los pulmones. Sin embargo, no sucedería lo mismo una vez que llegan al cerebro donde consiguen una apariencia más uniforme.

Teniendo esta información, los patólogos decidieron iniciar su investigación en ratones. Y es porque debían averiguar cuál era la razón por la que esta población de células llegaba tan lejos en el cuerpo.

Entonces, infectaron a los ratones con el hongo en sus diferentes tamaños y formas. Luego de ello, se percataron de que eran las células más pequeñas las que podían llegar hasta el cerebro del huésped.

Además, el equipo detectó cambios en las superficies de las células más pequeñas y diferencias en sus genes.

Todo ello quiere decir que estas células no serían solo versiones reducidas del hongo sino que esos cambios estarían impulsados por el fosfato. Los científicos suponen que este sería el catalizador del hongo mortal que lo ayuda a cambiar de forma y además le facilita la infección a sus huéspedes y llegar hasta sus cerebros.

El fosfato estaría presente principalmente en los excrementos de las aves. Estos nichos ambientales le estaría confiriendo al C. neoformans la capacidad de infectar a los mamíferos.

Los investigadores creen que comprender la forma de adaptación de este hongo a diferentes entornos es la clave para encontrar fármacos que puedan bloquear este proceso y evitar que dañe al cuerpo.

Referencias:

A dissemination-prone morphotype enhances extrapulmonary organ entry by Cryptococcus neoformans: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1931312822004164

This Deadly Fungus Shapeshifts to Get Deep Inside Your Brain Tissue: https://www.sciencealert.com/this-deadly-fungus-shapeshifts-to-get-deep-inside-your-brain-tissue

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