Un equipo de arqueólogos supuestamente ha hallado la evidencia más antigua de domesticación animal en Siria: fogatas y pisos hechos con las heces de distintos rumiantes. Algo que solo sería posible si esos animales vivieran fuera de las viviendas primitivas.

Este estiércol tiene unos 13.000 años de antigüedad, 3.000 años más que la última evidencia de domesticación que data de la segunda parte del Neolítico (hace 10.000 años aproximadamente). Pero curiosamente también es 2.000 años más antigua que la primera plantación de cereal que idearon nuestros ancestros hace 11.500 años. 

Así que todo parece indicar que los humanos primitivos pasaron de cazadores a pastores antes de dedicarse a la agricultura. Lo que desmonta por completo la teoría general sobre cómo el cultivo ató a las personas a la tierra, y luego impulsó la domesticación.

Los rumiantes antes que las plantas

Vía Pixabay

El equipo de arqueólogos viajó a la región de Abu Hureyra, un yacimiento arqueológico en el valle del Éufrates, para estudiar las antiguas viviendas de los humanos cazadores y recolectores. Fue allí que encontraron estas heces animales enterradas junto a otros restos.

Utilizando nuevos métodos para aislar el estiércol, entre ellos la construcción de una línea de tiempo, los investigadores descartaron que las heces fueran de animales salvajes. Con lo cual la única posibilidad era que pertenecieran a animales domesticados por los humanos en el Éufrates.

“Nos sorprendimos cuando nos dimos cuenta de que los cazadores-recolectores traían animales vivos y los mantenían fuera de sus chozas”. 

Alexia Smith, antropóloga en la Universidad de Connecticut

A principios de la década de 1970, la zona de Abu Hureyra era conocida internacionalmente por ser la cuna de la transición humana de cazadores a agricultores. Sin embargo, el equipo no encontró indicios de explotaciones agrícolas con más de 13.000 años de antigüedad. 

Lo que sí hallaron por todas partes fueron pistas de la domesticación de animales en la Edad de Piedra, a modo de fogatas, paredes y pisos construídos con heces.

Nuestros antepasados utilizaron todo lo que obtenían de los animales

Así lucen las esferulitas de estiércol de gacela / Créditos: Plos

Cerca de las chozas, el equipo encontró muchas esferulitas de estiércol quemadas, lo que indica que los humanos primitivos en Siria usaban las heces como combustible. Una forma bastante conveniente de deshacerse del excremento y, además, avivar el fuego. 

Esta es la primera vez que se observa una fogata de excremento, pero no fue lo único que hicieron los cazadores con las heces de sus animales.

Según un análisis genético posterior, había mucho ganado en Abu Hureyra durante el Epipaleolítico. Los arqueólogos identificaron restos de ovejas salvajes y uros, así como gacelas que se cree que sirvieron de alimento. Con lo cual también había mucho estiércol disponible.

Para intentar deshacerse de todo eso los humanos idearon entonces otros usos aparte del combustible, como «yeso de heces». 

En las chozas hay signos claros de domesticación animal, pues las heces se usaron para hacer pisos y paredes. Una práctica ahora muy extendida en el suroeste de Asia.

Sin embargo, estas edificaciones datan de la segunda parte del período Epipaleolítico (entre los 12.800 y los 12.300 años). Las chozas de la primera parte del período Epipaleolítico (entre los 13.300 y los 12.800) tienen muy pocas esferulitas de estiércol, por lo que quizás para esa época no había mucha interacción entre los humanos y los animales.

¿Este estudio cambiará en algo nuestra percepción sobre la domesticación de animales?

Los hallazgos obtenidos por la Universidad de Connecticut plantean muchas preguntas con respecto a la evolución del ser humano, pues nunca se había pensado en la domesticación antes de la agricultura.

El entendimiento general sigue siendo que el cultivo comenzó primero, atando a las personas a la tierra, y luego siguió el pastoreo. Así que puede que esa idea no cambie hasta que se encuentren más asentamientos humanos con miles de años dedicados al pastoreo. 

Pero, sin duda, este estudio pone en debate otro tema bastante particular: el cuidado de los animales y el uso de sus heces. 

Referencias:

Ancient Poop Suggests Humans Tended Animals 2,000 Years Earlier Than We Thought https://www.sciencealert.com/ancient-poop-suggests-humans-tended-animals-2000-years-earlier-than-we-thought 

Epipalaeolithic animal tending to Neolithic herding at Abu Hureyra, Syria (12,800–7,800 calBP): Deciphering dung spherulites https://doi.org/10.1371/journal.pone.0272947

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