Un grupo de investigadores sometieron a pruebas de tomografías 3D a tres momias sudamericanas precolombinas, estudios que revelaron que dos de ellas fueron brutalmente asesinadas.

Como no podían abrir o desmembrar a las momias, los investigadores decidieron recurrir a otros tipos de tecnologías para examinarlas. Entonces optaron por tomografías computarizadas 3D (3D CT) que emplean rayos X para ver las condiciones internas de los restos sin tener que abrirlos.

Los exámenes de los huesos, cráneos y tejidos blandos llevaron a los científicos a comprender que la violencia estaba a la orden del día en estas culturas ancestrales.

Créditos: Begerock et al, 2022.

En cuanto a la conservación de las momias, estas evidencian que pasaron por un proceso natural de momificación. Un proceso que es posible en condiciones especiales. Es decir, en ambientes secos cuando el entorno del cuerpo absorbe los fluidos antes de que inicie la descomposición. Tales condiciones se darían principalmente al sur de América del Sur.

El equipo contó con tres momias para su estudios, dos masculinas y una femenina. Una de las momias masculinas pertenece a la Universidad Philipps de Marburg, Alemania. Según los expertos, esta momia fue un hombre que formó parte de la cultura Arica en lo que hoy es el norte de Chile.

El Museo de Arte e Historia de Delémont, Suiza, aportó las otras dos momias masculinas y femeninas. Los expertos creen que estas provienen de la región de Arequipa en lo que hoy es el suroeste de Perú.

Detalles de las tomografías a las momias precolombinas

Los investigadores siempre recurren a tomografías 3D cuando quieren analizar este tipo de momias. Ellos explican que en la mayoría de las que estudiaron anteriormente existe un factor común que consiste en traumas letales. Estos estarían presentes en dos de cada tres momias sudamericanas que investigan con dicha técnica. Si estas fueran esqueletos no habrían podido detectar los traumas, por lo que es una gran ventaja que estén momificadas.

Créditos: Begerock et al, 2022.

Por lo tanto, con la investigación pudieron detectar detalles importantes sobre el motivo de las muertes de estos individuos. Por ejemplo, el estudio de la momia de Marburg reveló que quizás este hombre vivió en una comunidad de pescadores. Además, tendría signos de tuberculosis grave en los pulmones.

Con otras pruebas, como la datación por radiocarbono, se pudo saber que el sujeto murió entre 996 y 1147 EC. También se supo que al momento de su muerte tenía alrededor de 20 a 25 años.

Por su parte, las momias de Delémont revelan otros detalles. Por ejemplo, estiman que el hombre murió entre 902 y 994 EC, y la mujer entre 1224 y 1282 EC.

Créditos: Begerock et al, 2022.

Los puntos en común que encontraron en las momias masculinas son los signos de «violencia interpersonal» que las habría llevado a la muerte instantánea. Es decir, estas momias precolombinas habrían sido brutalmente asesinadas.

La momia de Marburg murió de un fuerte golpe en la cabeza y una puñalada en la espalda, probablemente fue víctima de uno o dos atacantes. Mientras que la momia masculina de Delémont posee un traumatismo masivo en la columna cervical, en la parte posterior del cuello, que probablemente la llevó a su final.

En cuanto a la momia femenina, no tendría signos de muerte violenta pero sí sufrió daños en el esqueleto. Los investigadores creen que esos daños se produjeron después de su muerte, quizás como producto del entierro.

Referencias:

South American Mummies Were Brutally Murdered, CT Scans Reveal: https://www.sciencealert.com/south-american-mummies-were-brutally-murdered-ct-scans-reveal

Trauma of bone and soft tissues in South American mummies—New cases provide further insight into violence and lethal outcome: https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fmed.2022.962793/full

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