Las investigadoras Allison Archer de la Universidad de Houston y Cindy Kam de la Universidad de Vanderbilt estudian lo que sucede cuando se usa un lenguaje masculino versus un lenguaje de género neutral para describir posiciones de liderazgo. En concreto, ellas querían averiguar si el lenguaje podría contribuir a la brecha de género en el liderazgo.

Pocas investigaciones se han enfocado en el papel del lenguaje en el refuerzo de los estereotipos de género. Por eso estas investigadoras decidieron hacer su propio estudio.

Para ello realizaron investigaciones experimentales para comprender el efecto de los títulos de liderazgo masculino. Sus hallazgos están publicados en la revista The Leadership Quarterly.

¿Cómo el lenguaje está perpetuando la brecha de género en liderazgo?

En el primero de sus estudios las investigadoras hicieron leer a los participantes sobre un hipotético líder («chair» o «chairman»).

Las investigadoras designaron al líder con un nombre de género neutral: Taylor o Pat Simmons. También brindaron a los participantes otros datos sobre Simmons como su posición de liderazgo, la edad y la antigüedad de su puesto en la institución.

Del mismo modo, incluyeron otros datos como información sobre la empresa, comité o departamento.

Vía Pixabay.

Luego de terminar de leer el texto, las investigadoras pidieron a las personas que escribieran, en cinco oraciones completas, cómo sería una mañana típica para el presidente Simmons.

Los pronombres usados por los participantes en su respuestas revelaron sus suposiciones sobre el género de Simmons. Es decir, las respuestas confirman los estereotipos de género respecto a los puestos de liderazgo. Más de la mitad de los participantes se refirieron a Simmons con pronombres de género masculino a pesar de que no se había especificado previamente cuál era su género.

Por lo tanto, los encuestados asumieron que el líder era un hombre. Este estudio ayudó a las investigadoras a comprobar que el lenguaje masculino acentúa aún más los estereotipos de que los hombres ocupan puestos de liderazgo.

Un experimento más

En otro estudio las investigadoras buscaban averiguar lo que sucede cuando las personas conocen el género de un líder que se conoce como «chair» o «chairman». Los participantes del estudio leyeron un breve párrafo sobre un nuevo líder Joan o John Davenport.

En este experimento se había especificado el género por medio de los nombres de pila de Davenport. Los encuestados podían elegir cuál de los nombres de pila usar: John, Joan, Joseph. Luego debían compartir sus opiniones sobre este nuevo líder.

Una vez más, el experimento probó el poder del lenguaje de género y los estereotipos inconscientes. Los participantes usaron en mayor proporción la expresión «chairman» o presidente para referirse al nuevo líder. Lo que llevó a las investigadoras a confirmar que las personas recuerdan más a los líderes tanto masculinos como femeninos cuando estos utilizan «chairman» y no «chair» para designarse a sí mismos.

Además, estos dos experimentos ayudaron a las investigadoras a comprender que los estereotipos de género se transmiten y aprenden a nivel social y se pueden aplicar de manera inconsciente e involuntaria. Pero, por sobre todo, las ayudaron a descubrir que los títulos de liderazgo masculino refuerzan los estereotipos que vinculan a los hombres con el liderazgo y socavan la conexión entre las mujeres y el liderazgo.

Referencias:

Do masculine leadership titles undermine women’s leadership?: https://phys.org/news/2022-09-masculine-leadership-titles-undermine-women.html

She is the chair(man): Gender, language, and leadership: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1048984322000133?via%3Dihub

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