Todas las personas en el mundo poseen hábitos, pero no todas se dan cuenta del papel que estos cumplen en sus vidas.

Un grupo de psicólogos investigaron qué tanto saben las personas sobre sus hábitos y encontraron que la mayoría de ellas los subestiman.

En una reciente investigación, los psicólogos realizaron una pregunta: ¿qué nos impulsa a tener hábitos como beber café por la mañana?

Con su investigación, estos científicos comprobaron que las personas a menudo repiten comportamientos cotidianos por costumbre.

Sin embargo, eso no fue lo que los participantes del estudio respondieron respecto a sus hábitos matutinos de beber café. Ellos dijeron que lo beben para aliviar la niebla matutina.

Los investigadores están convencidos de que la mayoría de los participantes subestiman el papel de los hábitos en sus vidas. Y que beber café no es una manera de aliviar el cansancio sino que simplemente forma parte de sus rutinas habituales.

Todo ello quiere decir que no reconocemos muchos de nuestros hábitos, a pesar de que están impregnados en nuestras vidas.

Vía Pexels.

Hábitos subestimados

Los científicos del comportamiento investigaron a 100 bebedores de café a los que les preguntaron qué es lo que impulsa su deseo de consumir café. Ellos respondieron que era el cansancio el principal móvil que los llevaba a buscar café.

Para corroborar las respuestas de los participantes, los investigadores rastrearon el consumo de café y la fatiga de estas personas en el transcurso de una semana.

El examen mostró que había una divergencia entre las respuestas de los voluntarios y los resultados del rastreo. Los investigadores descubrieron que el hábito tenía un peso considerable en la decisión de los participantes de buscar café.

Este resultado llevó a los científicos a considerar que quizás las personas estén subestimando el papel del hábito en sus vidas.

La brecha entre el papel real y percibido del hábito en nuestras vidas es importante. Y esta brecha es clave para comprender por qué las personas a menudo luchan por cambiar comportamientos repetidos.

Por lo general, los hábitos son difíciles de cambiar y esto se debería principalmente porque no están totalmente bajo nuestro control.

Muchas veces creemos que la falta de fuerza de voluntad es lo que nos detiene en el intento de cambiar nuestros malos hábitos. Sin embargo, algunas investigaciones muestran que la clave para controlar los hábitos está en controlar primero el entorno que los sustentan. Por ejemplo, la reducción de la visibilidad de los paquetes de cigarrillos en las tiendas ha frenado las compras de cigarrillos.

Otro camino para el cambio de hábitos implica la fricción. Es decir, hacer que sea difícil actuar sobre los hábitos indeseables y fácil actuar sobre los deseables. Por ejemplo, un estudio encontró que el reciclaje aumentó después de colocar contenedores de reciclaje justo al lado de los botes de basura.

Referencias:

Behavioral psychologists reveal one of the most-overlooked truths about habits: https://www.inverse.com/mind-body/to-break-unhealthy-habits-stop-obsessing-over-willpower-two-behavioral-scientists-explain-why-routines-matter-more-than-conscious-choices

To break unhealthy habits, stop obsessing over willpower – two behavioral scientists explain why routines matter more than conscious choices: https://theconversation.com/to-break-unhealthy-habits-stop-obsessing-over-willpower-two-behavioral-scientists-explain-why-routines-matter-more-than-conscious-choices-185577

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