Cada cultura tiene sus propios ritos funerarios para simbolizar el viaje al más allá. Algunos creman a sus difuntos para purificarlos, otros los llenan de joyas y comida para que no pasen necesidad, y luego hay quienes hacen entierros en canoa para imitar, literalmente, su llegada a la tierra de los muertos.

Quizás la última nos parezca sacada de alguna película, pero alguna vez pasó en la Patagonia. Hace 1.000 años, un pueblo prehispánico realizó canoas ceremoniales para darle el último adiós a sus seres queridos: los mapuches. Una de las agrupaciones indígenas más reconocidas en Chile y Argentina.

Y como prueba de ello, tenemos la tumba de una mujer que fue enterrada siguiendo estos procedimientos en Newen Antug. Todo un hito histórico descubierto por los arqueólogos de la Universidad de Chile entre 2012 y 2015.

Pero ¿cómo eran estos entierros en canoa?

Los mapuches planificaban con cuidado los entierros en canoa / Créditos: Universidad de Chile

Según lo describe el estudio, un entierro en canoa era un acto bastante humilde. 

Lo que hacían los mapuches era colocar al difunto boca arriba en una estructura de madera hecha a partir de un solo tronco de árbol. 

Por lo general, este tronco se construía ahuecando el interior con fuego para darle así la forma de piragua o “wampo”, como se conoce en el dialecto mapuche. O al menos eso es lo que sugieren los restos hallados en la tumba de la mujer. 

Los indígenas que prepararon a esta joven se aseguraron de que su alma tendría un buen viaje a través de las aguas. Primero, la trasladaron a una ubicación agradable al extremo norte de la Patagonia. Una región conocida por tener estepas templadas, regiones alpinas y varias costas con agua cristalina. Y luego, la llenaron de presentes.

Aunque el clima húmedo y el paso del tiempo han dejado solo pedazos de canoa, los investigadores han podido encontrar algunos de estos regalos. En concreto, piezas de una jarra de cerámica que estaba colocada junto a su cabeza. Esta tenía patrones geométricos en rojo y blanco, un tipo de decorado que se utiliza como presente funerario, según los investigadores.

También hallaron conchas Diplodon chilensis alrededor del cuerpo. Un tipo de almeja de agua dulce que probablemente fue traída de las orillas del lago Lacár para cubrir los bordes de la canoa. Esto a fin de que el cuerpo no se “golpeara” en el trayecto.

La postura también forma parte del entierro en canoa

El último preparativo para un entierro en canoa era el difunto. La posición del cuerpo en estos ritos era un tanto incómoda de ver, pues los brazos estaban inclinados sobre el cuerpo.

La mujer que hallaron los investigadores tenía, de hecho, la cabeza, el torso y los pies levantados formando una ligera “U”. Posiblemente por estar enterrada tantos años en una canoa cóncava con paredes tan gruesas.

De acuerdo con la datación por radiocarbono, esta joven mapuche entre los 17 y 25 años fue enterrada hace casi un milenio. Sus huesos pélvicos y el desgaste de sus dientes sugieren que llevaba sus ropas tradicionales. Con lo cual todo parece indicar que los entierros en canoa eran algo cotidiano hace 1.000 años.

¿Esta tradición se volverá algo común?

Esta es una representación de mujer justio cuando fue enterrada en la canoa / Créditos: Universidad de Chile

Aunque estos entierros todavía se practican en algunas áreas de América del Sur, es poco probable que vuelvan a ser tan importantes como lo eran antes de la colonización española.

Varios historiadores prehispánicos han confirmado que los mapuches creían en la importancia del “último viaje al más allá”. Es decir, en que el cuerpo debía estar en un barco para que el alma pudiera llegar al mundo de los muertos: la isla mítica llamada Külchemapu o Külchemaiwe en algunos libros.

Es por eso que organizaban estos entierros en canoa en los que el cuerpo en realidad no navegaba. Lo que hacían era enterrar la canoa cerca de la orilla para que la corriente se llevara solo el alma.

Sin embargo, en la actualidad tenemos otras creencias. Bien sea porque seguimos una religión o porque simplemente tenemos un punto de vista práctico sobre la muerte.

Referencias:

1,000 years ago, a woman was buried in a canoe on her way to the ‘destination of souls’ https://www.livescience.com/indigenous-canoe-burial-argentina 

A pre-Hispanic canoe or Wampo burial in Northwestern Patagonia, Argentina https://doi.org/10.1371/journal.pone.0272833

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