De acuerdo con Bruno Patino, la tecnología ha hecho que nuestro día dure 34 horas. Esto es así porque la atención de las generaciones actuales siempre pasa de una cosa a otra. Solo un segundo más que la memoria del pez rojo.

Técnicamente ocurre esto: El cerebro se desengancha y, para mantener nuestra atención, las redes sociales envían nuevos estímulos, tales como señales, alertas y recomendaciones de manera constante. Esto hace que todos vayamos de una cosa a otra de manera compulsiva.

En el libro «La civilización de la memoria de pez», Patino explica el impacto que esta constante conexión tiene sobre la salud y relaciones, pero también una esperanza, pues todavía hay tiempo para reaccionar.

memoria de pez
Vía Alianza

¿Cómo cambió la idea del ciberespacio hoy en día? Una época en la que la tecnología ha hecho que el día dure 34 horas

En el libro, Patino menciona que en los 90 había una utopía en torno a la idea del internet y la conectividad. El que mejor la representa es John Perry Barlow. Un sujeto que trabajó mucho con el grupo de rock Grateful Dead. Y, fue, ante todo, el padre de la Declaración del Ciberespacio que señalaba: «Estamos creando un nuevo mundo y, por favor, no se metan en ese nuevo mundo porque se va a organizar de manera natural, sin leyes, sin regulaciones».

Esa utopía estaba muy presente en los años 90. Incluso las grandes empresas que llamamos Gafam (Google, Apple, Facebook…) todas esas sociedades, fueron desarrollados por personas que de cierto modo tenían esa utopía.

Pero pasaron dos cosas que cambiaron todo:

  • Google y Facebook se crearon para brindarle un servicio a las personas, pero lo dejaron de lado.
  • Y precisamente lo dejaron de lado porque esas empresas se vieron obligadas a escoger un camino económico.  Al final del día, se decantaron por adoptar el de los medios de comunicación: la publicidad. Se dijeron: «Vamos a hacer que nuestros servicios sean gratuitos para que el mayor número de personas los puedan utilizar y nos vamos a financiar gracias a la publicidad».

Según Patino, esa adopción hizo que las cosas se complicaran y que el modelo cambiara. Y es así porque se basa en dos cosas algo delicadas:

– Google, Facebook y YouTube tienen como objetivo que pases el mayor tiempo posible en sus servicios.

– Utilizan los datos personales para tener la máxima eficiencia posible.

¿Por qué gracias a la tecnología el día tiene 34 y no 24 horas?

personas con smartphone
Vía Unsplash

La explicación es algo simple, pero algo preocupante. De acuerdo con Patino, el smartphone nos permite tener una conexión permanente. Además, los modelos de economía de la atención nos empujan a estar en conexión con las redes sociales, incluso si estás haciendo otra cosa.

Solo piensa en esto: al principio, dichos instrumentos buscaban el tiempo inútil que podías tener en el transporte o en las salas de espera. Pero, poco a poco, fue desarrollando técnicas como el brain hacking o el dark side. Así que capturan la atención del usuario con alertas, ganchos y notificaciones.

Las personas ahora pasan por lo menos haciendo dos cosas al mismo tiempo: mirando la pantalla de su smartphone y tratando de tener una vida normal.

El autor dice que, cuando se hace la suma de todas las horas que pasamos en las pantallas, estamos viendo que para mí el día tiene 34 horas. Sin embargo, el promedio en 2019 era 31 horas. Eso quiere decir que las personas pasaban 7 horas haciendo dos cosas al mismo tiempo. Y sí, una de esas cosas era estar en la pantalla de nuestro smartphone.

Patino también dice que no estamos malditos, que todavía hay posibilidad de cambio. Y es que los usuarios están mejor preparados. Ya para nadie es secreto que las plataformas guardan los datos para utilizarlos, ya todos entienden lo que está pasando.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *