Los investigadores querían averiguar por qué las ballenas deciden trasladarse hasta aguas poco profundas para dar a luz. Según pudieron comprobar, lo hacen para que los posibles depredadores no escuchen la comunicación entre las madres y sus crías.

Las ballenas son mamíferos que deben viajar miles de kilómetros hacia otros hábitats más adecuados para dar a luz y cuidar a sus crías. Un detalle que destaca de esa decisión es que eligen aguas poco profundas. Sin embargo, eso las expone a estar cerca de la actividad humana, además de que se trata de lugares en los que el suministro de alimentos es escaso.

Los motivos ya conocidos por los científicos de por qué las ballenas eligen las aguas poco profundas para dar a luz son: la falta de depredadores y aguas más cálidas y tranquilas. Sin embargo, los investigadores del reciente estudio hallaron una nueva razón por la que las ballenas viajan a zonas más tranquilas del océano.

El nuevo motivo por el que las ballenas migran hasta las aguas poco profundas para dar a luz

Las ballenas poseen un comportamiento migratorio muy característico en temporadas de alumbramiento. Hasta ahora los científicos habían determinado un par de razones por las que realizan ese viaje para dar a luz.

Pero en un estudio reciente encontraron que las ballenas se dirigen hacia aguas poco profundas para reducir la propagación acústica. En esos lugares, se pueden comunicar mejor con sus crías y al mismo tiempo evitan ser escuchadas por los depredadores.

Vía Pixabay.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores estudiaron los comportamientos migratorios de las ballenas francas australes. Lo hicieron en tres continentes en el hemisferio sur: América del Sur, África y Australia. En estos lugares, los investigadores observaron que el rango de detección acústica es más limitado y por lo tanto las ballenas se pueden comunicar libremente con sus crías.

Las ballenas deben recurrir al sonido para comunicarse con sus pares, pero esto puede traer consecuencias: corren el riesgo de ser escuchadas por intrusos. Entonces, estos animales necesitan estrategias para evitar que esos intrusos detecten sus sonidos. Estas incluyen cambios en el comportamiento de producción de sonido que se conoce como cripsis acústica.

Un nuevo método

Las ballenas francas australes recurren a tres formas de cripsis acústica para evitar a los depredadores. La primera es la reducción en la amplitud de la llamada. La segunda es usar frecuencias de señal que son difíciles de detectar y/o localizar para los espías. Y la tercera consiste en la reducción o cese completo de la producción de señales acústicas, silenciando efectivamente para evitar la detección.

Pero, en el actual estudio, los investigadores encontraron un cuarto método de cripsis acústica. En este, las ballenas eligen cambiar su hábitat por lugares más tranquilos donde puedan escucharse unos a otros. Tal decisión evita que otros animales puedan escucharlas.

Para las investigaciones futuras, los científicos esperan descubrir qué tan común puede ser un enfoque de selección de hábitat para la cripsis acústica.

Referencias:

Preferred shallow-water nursery sites provide acoustic crypsis to southern right whale mother–calf pairs: https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rsos.220241

These whales have babies in shallow waters to avoid ‘eavesdroppers’: https://www.futurity.org/southern-right-whales-nursery-sites-2762482/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=southern-right-whales-nursery-sites-2762482

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