Proteger nuestra casa y oficina es a la vez una prioridad y una necesidad, pues ahí tenemos nuestros objetos más preciados. Si no sabes por dónde empezar, hoy te traemos una breve guía sobre todo lo que debes saber sobre los sistemas de seguridad.

Para comenzar, hay que definir qué es un sistema de seguridad. Se trata de un conjunto de elementos interconectados que juntos hacen una red de detección de amenazas potenciales, protegiendo el entorno no solo de robos e intrusos, sino también de incendios. Puede tener tantos elementos como el cliente desee, incluso puede tener sistemas inteligentes, pero los más básicos incluyen alarmas y puertas de seguridad, además de cajas fuertes para proteger activos y documentos.

Cabe resaltar que el sistema de seguridad es quizás la inversión más importante a largo a plazo que harás en tu casa u oficina, de manera que es crucial conocer muy bien qué es lo que mejor se ajusta a tus necesidades.

Las alarmas en el sistema de seguridad

Como ya mencionábamos antes, hay sistemas de seguridad que protegen hogares y oficinas de diversas amenazas. Las alarmas se clasifican en muchos tipos dependiendo de lo que ofrecen. Algunas se enfocan en detección de intrusos y robos, otras en eventos como incendios, otras son inteligentes porque pueden sincronizarse y controlarse desde nuestros móviles en cualquier parte del mundo.

El diseño de las alarmas ha evolucionado mucho para hacer que su uso sea más simple para el usuario, para ello se han incluido numerosas características que pueden ir desde una barra protectora para que los niños no puedan enviar comandos incorrectos, hasta botones de pánico que comunica directamente con autoridades como bomberos, policía y de salud.

Imagen: Kalhh vía Pixabay

Las alarmas de seguridad vienen en varios tipos, o mejor dicho, en varios grados de protección. ¿Cuál es a más apropiada para lo que buscas? Aquí te lo explicamos:

  • Bajo riesgo o Grado 1: Solo emiten señales de sonido para “asustar”, pero no está conectada a ninguna central de seguridad. Usualmente son de las más económicas que hay y son más propicias para lugares que no tienen altos requerimientos de seguridad.
  • Riesgo bajo medio o Grado 2:  Estas sí están conectadas a centrales de seguridad y permiten controlarse a distancia. Por lo general son las que usan hogares y comercios.
  • Riesgo medio alto o Grado 3: Son alarmas que son un poco más sensibles y suelen ser adecuadas para lugares que están más expuestos a la delincuencia, generalmente sitios que contienen productos de alto valor, como joyerías, galerías, museos, transportes de dinero, etc.
  • Alto riesgo o Grado 4: Estas alarmas se utilizan en lugares donde se almacenan bienes de altísimo valor o materiales peligrosos. Es el nivel mínimo que exigen las instalaciones militares.

Ahora bien, en el mercado puedes encontrar alarmas de todo tipo. Dependiendo del grado de riesgo de tu casa o negocio puedes escoger entre las que tienen sensor de movimiento y combinarlas con cámaras de seguridad y sirenas.

Protege tu casa u oficina con puertas de seguridad

Una vez que has protegido tu hogar o negocio en la primera línea con una alarma apropiada es hora de escalar al próximo nivel: las puertas. Controlar el acceso a tu vivienda o local es fundamental para proteger a tu familia, empleados y activos. Las puertas de seguridad se fabrican con diferentes materiales y durabilidad, por lo que también representa una inversión importante dentro de la contratación de tu sistema de seguridad.

Puedes encontrar puertas blindadas y acorazadas que le harán imposible al ladrón o intruso irrumpir en tu casa. Entre los factores que debes tomar en cuenta a la hora de comprar una es el grado de seguridad, al igual que las alarmas. En este caso, los grados más apropiados van desde los 3 hasta los 5 grados.

Para locales es muy recomendable instalar una puerta de seguridad con diferentes niveles de bloqueo: el primario, el secundario y además uno superior e inferior. Las hay también con mirillas telescópicas que permiten tener una mejor visión de quien se acerca a la puerta, que además se le puede instalar un “video portero”, que te muestra en detalle a las personas que llegan a tu casa u oficina.

Guarda objetos de valor, dinero y documentos en una caja fuerte

Una vez superado el nivel de la puerta, veamos cómo proteger el siguiente: los documentos importantes, objetos de valor y dinero. Una caja fuerte es tu mejor aliado a la hora de mantenerlos seguros, y podrás hacerlo por años dependiendo del material que escojas.

Los materiales más populares para la fabricación de cajas fuertes incluyen una combinación con chapa de acero, fibra de vidrio, hierro y hormigón. Se pueden utilizar diferentes sistemas de cierre, puede abrirse de forma individual con una llave, de manera biométrica —es decir, con la huella dactilar—, con una clave desde un tablero o la famosa rueda de combinaciones numéricas. En caso de emergencias, las cajas fuertes tienen un mecanismo que permite abrirlas.

Pixabay

¿Cuál es el tipo de caja fuerte que te conviene más? Hay muchos tipos y la verdad es que dependerá de lo que vas a guardar, es decir, del contenido y el nivel de seguridad. Están las de sobremesa, que son las más conocidas, son como las que vemos en las películas o en los hoteles y no requieren instalación.

Hablando de cajas fuertes de película, existen las que van empotradas en la pared o en el piso, casi siempre se ubican detrás de un cuadro o debajo de una alfombra. Una muy recomendada es la del tipo ignífuga, pues son resistentes al fuego; si tu local tiene un alto riesgo de incendio, esta es una opción ideal para proteger tus objetos y documentos.

Para altos niveles de seguridad puedes escoger las cajas fuertes camufladas, que como su nombre lo dice, pasan desapercibidas haciéndose pasar por otros objetos para que no sea obvio a los ojos de los ladrones e intrusos.

¿Ya sabes qué incluir en tu sistema de seguridad?

Ahora que ya te hemos hablado de los principales elementos de un sistema de seguridad para tu casa u oficina, esperamos que te hayas hecho una mejor idea de lo que necesitas. La protección de tu patrimonio es crucial para todo hogar o negocio, ya sea de la delincuencia o de incendios. Las alarmas sellan lo que está dentro de tu espacio, mientras que las puertas de seguridad te permiten evitar la entrada de cualquier intruso o ladrón.

Las cajas fuertes resguardan todo lo que para ti es de valor, no solo de la delincuencia y accidentes, sino también de que se pierdan o estén en las manos equivocadas. Recuerda, proteger tu hogar o negocio con un sistema de seguridad es una inversión a largo plazo de la que no te arrepentirás. Con estos tres elementos contarás con un buen escudo de seguridad, pero también lo puedes combinar con otros factores para elevar el nivel de protección.

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