En algunas aves, el poder volar es una ventaja sobre las demás especies que no pueden hacerlo. Esta capacidad no solo está presente en las aves, también en mamíferos como el murciélago o insectos como las abejas. Además, es una habilidad envidiada por los humanos. Sin embargo, en un momento de la carrera evolutiva las aves tuvieron que desprenderse de otra capacidad que también es importante para la supervivencia. Hablamos de la capacidad de pelear. Las aves fueron despojadas de las armas por la evolución pero mantuvieron la facultad de volar.

Las carencia de armas en las aves y su conexión con la evolución

Investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst encontraron un vínculo negativo entre la capacidad para volar y la capacidad para luchar en las aves. Los científicos suponen que la presión evolutiva exigió que las aves solo pudieran hacerse de una sola habilidad, volar o tener armas para defenderse. La evolución no permitió que tuvieran ambas cosas a la vez. 

A este descubrimiento hay que sumar la implicancia de la selección natural que determinó que era mejor desarrollar alas en lugar de espolones óseos. Esto les dio a las aves una ventaja sexual. 

La ventaja sexual se convirtió, al mismo tiempo, en ventaja natural para las aves respecto a los demás animales. Es por este mismo motivo que vemos tantas variedades de especies de aves, con plumajes, bailes y un sinfín de elementos. Estos las ayudan a encontra pareja y reproducirse.

Armas en aves.
La selección natural dio una ventaja natural a las aves. Vía Pixabay.

Los investigadores debieron hacer un relevamiento entre las especies de aves que poseen armas y las que solo pueden volar. Buscaron una estimación confiable de cuántas especies de aves portan armas. Usaron esos datos para comparar con los de las especies que poseen solamente la capacidad de volar.

¿Cuáles fueron los resultados?

Los resultados que arrojó el análisis determinaron que la gran mayoría de las aves van desarmadas. En cambio, solo el 1,7% sí tienen armas que se presentan en forma de espolones óseos en las patas. 

Además, los investigadores midieron la aptitud de vuelo de las diferentes especies para poder, de ese modo, comparar la eficiencia de las diferentes aves para volar. Lo que descubrieron fue que los mejores voladores no poseen espuelas. Mientras que los que sí pueden combatir, lo hacen generalmente en el aire.

Los investigadores de este estudio querían comprender por qué la evolución despojó a la aves de sus armas. Para responder a eso, los científicos tuvieron que hacer simulaciones. Las respuestas que consiguieron los sorprendió. Esos espolones óseos que sirven de armamento, imponen un alto costo evolutivo. El estudio determinó que las espuelas hacen que volar sea una actividad que consume más energía, por lo que no es práctico para la evolución de las especies de aves. 

Piensan los investigadores que las espuelas reducen la capacidad de las aves de volar rápido, lejos y despegar con facilidad. Por lo tanto, creen que la selección natural hizo su parte para que las aves prosperen como especie. Suponen los científicos que dichas espuelas hacen que las aves sean más propensas a ser devoradas. También demandarían más alimentos para satisfacer sus necesidades diarias de energía. Mientras que las aves sin espuelas pueden escapar, comer menos y vivir para seguir reproduciéndose.

Referencias:

Fight or flight? How birds are helping to reveal the mysteries of evolution: https://phys.org/news/2022-02-flight-birds-reveal-mysteries-evolution.html

Flight hampers the evolution of weapons in birds: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/ele.13964

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