Nuestra visión antropogénica de la vida nos lleva generalmente a pensar de manera egoísta con respecto a nuestro entorno. Ahora con el cambio climático como uno de los temas de actualidad del que todo el mundo habla, buscamos maneras más verdes de mejorar nuestro bienestar. Pero ¿y el de nuestro planeta? 

Con el auge de la responsabilidad ambiental de las empresas todos quieren plantar un árbol para contribuir a la creación de espacios más verdes dentro de la ciudad. Aunque en papel esto suena muy bonito, realmente no nos estamos preguntando si los árboles que estamos forzando a convivir entre el concreto no sufren algún cambio en su biología.

De eso se trata un reciente estudio publicado en la revista Science, en el que buscan la razón por la cual los árboles en espacios urbanos florecen antes de la primavera. La respuesta está relacionada con el término fenología, el cual se refiere a la ciencia que estudia los círculos biológicos de las plantas y los animales.

Los árboles que están en las ciudades florecen antes de tiempo

Imagen aérea de una ciudad con muchos edificios y dos hileras de árboles que adornan las calles.
Imagen: Vladimir Kudinov

Este fenómeno que estudia la fenología implica procesos complejos que se relacionan con la duración del día y la temperatura como elementos clave que los árboles utilizan para guiarse en el tiempo.

De esta manera, los árboles retrasan su crecimiento durante el invierno para protegerse del frío, e inician su crecimiento en temperaturas más cálidas. Tomando esto en cuenta, no es de extrañar que debido al calentamiento global los árboles florezcan cada vez más pronto.

En las ciudades la temperatura es de 1° y 3° C por encima de las zonas más rurales o retiradas del paisaje urbano, una consecuencia del efecto de “isla de calor urbana”. Este fenómeno es el resultado de los agentes urbanos que hacen calentar más la temperatura, como el hormigón, el concreto y otros materiales de construcción.

Además, para los árboles la percepción de la duración del día se ve truncada por la luz artificial que emana de las vallas publicitarias, corpóreos de edificios y locales, así como del alumbrado de la calle.

Estas alteraciones humanas, dicen los científicos, son incluso más dañinas para los árboles que el mismo calentamiento global. Para monitorear el reverdecer de los árboles, los investigadores utilizaron imágenes satelitales en la ciudad y en zonas rurales para encontrar diferencias en los tiempos de retoño.

Gráfico original del estudio que representa la relación entre la temperatura y la luz artificial presentes en la ciudad y en las áreas rurales como elementos clave en el florecimiento de los árboles.
La temperatura y la luz artificial de la ciudad son dos elementos que los árboles utilizan para determinar el mejor momento de florecer. En las ciudades suele adelantarse este proceso por el efecto de isla de calor urbano más las luces artificiales que prolongan el efecto de luz de día. Gráfica: N. Cary/SCIENCE basado en L. MENG

Las imágenes arrojaron que los árboles que estaban en la ciudad florecieron seis días antes que los árboles en las zonas rurales. La razón detrás de esta diferencia está en la temperatura de la ciudad, 1.3° mayor a la rural.

Como un hallazgo interesante tenemos que ciertamente el calentamiento global hizo que los árboles florecieran antes de tiempo tanto en la ciudad como en las zonas rurales, solo que a ritmos diferentes. Los investigadores quisieron anticiparse al ritmo de cambio en la fenología de ambos ambientes en el futuro, y encontraron que en las ciudades los árboles florecerán antes, pero más lento que en las áreas rurales.

Si tomamos estos datos en cuenta, la recomendación que ofrece Lin Meng, autora del estudio, sí se pueden plantar árboles en la ciudad pero “también necesitamos considerar su temporada de crecimiento y cómo se ve afectada por los entornos rurales”.

Referencia: 
Green with phenology: DOI: 10.1126/science.abm8136

Escribir un comentario