Todos hemos visto aquellas ondas de arena gigantes que han sido tan representadas en películas o fotografías del desierto. Aquellas que oscilan entre 30 centímetros y 30 metros son conocidas como megaondas, y ahora un grupo de científicos ha descubierto que estas contienen una ley matemática oculta en su interior.

Se trata de los granos de arena que componen estas estructuras naturales, los cuales son su característica más diferenciable. Estas megaondas se conforman de una superficie de granos de arena muy gruesos que recubre un interior de granos muchos más finos.

Lo que sorprendió a los investigadores es que, al dividir el diámetro de los granos más gruesos de la mezcla entre el diámetro de los granos más pequeños, el resultado siempre es un número similar.

Descubrimos que una firma característica del transporte a escala de grano está codificada en las distribuciones de tamaño de grano que coevolucionan con megaondas”.

Según el informe publicado de la investigación, la cual estudió los campos de megaondas en Israel, China, Namibia, India, Israel, Jordania, la Antártida y Nuevo México en los EE. UU., los granos más finos son los que provocan las megaondas que levantan los más gruesos. Al final, los gruesos se acumulan en la superficie mientras que los finos se desplazan hasta el interior de la onda de arena.

Megaondas de arena

Sin embargo, estas megaondas son más frágiles que las ondas más pequeñas. Esto debido a que son más susceptibles al viento, por lo que un cambio en este podría equivaler a su desintegración. Sin embargo, con los nuevos datos encontrados en la investigación, los expertos esperan poder calcular cuándo ocurrirá esto e incluso para estudiar el pasado del terreno.

Incluso evaluaron la posibilidad de aplicar este conocimiento en terrenos fuera de la Tierra, como por ejemplo las megaondas que hemos podido observar en Marte.

Si pudiéramos utilizar las condiciones atmosféricas predominantes para explicar el origen y la migración de las ondas de arena terrestres y extraterrestres, este sería un paso importante”.

Katharina Tholen, física teórica de la Universidad de Leipzig

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