Hoy viajaremos al imperio Wari en Perú, lugar donde un grupo de arqueólogos ha encontrado evidencia de que los miembros de la élite política utilizaban el alcohol y los alucinógenos para fortalecer el poder y preservar el control de la civilización.

De acuerdo con el hallazgo, durante las fiestas los Wari mezclaban un alucinógeno llamado vilca que proviene del árbol Anadenanthera colubrina —una especie que se encuentra en América del Sur— con la chicha, una bebida que se obtiene del maíz fermentado y fruta. Esta mezcla resultaba en una poderosa droga ceremonial que ayudaba a las altas élites a mezclarse con los invitados y así fortalecer relaciones.

Los alucinógenos y su relación con el poder Wari

La investigación publicada en Antiquity destaca el uso de los alucinógenos como parte de las estrategias políticas de los wari durante el Periodo Formativo y luego evolucionó a estrategias “corporativas” —como indican en el estudio— al promover el consumo masivo de alcohol.

Según destacan los investigadores, este cambio estratégico se dio durante el periodo del Horizonte medio, fecha durante la cual comenzaron a hacer esta poderosa mezcla entre la vilca y la chicha. Históricamente, en grandes civilizaciones aquellos que ostentan el poder suelen ofrecer “eventos comunales” —como festines y rituales— para aumentar la cohesión social.

En este caso, los diferentes efectos del alcohol y de los alucinógenos permitían alterar el estado de la conciencia en dos vías distintas. Por un lado, el alcohol producido en masa permite sostener la economía local y también potenciar experiencias colectivas. En cambio, el consumo de alucinógenos tiende a ser más exclusivo para aquellas personas que poseen la sabiduría y la experiencia, diferenciándose del resto. 

No por nada la producción de la vilca estaba únicamente reservada para las élites Wari. De hecho, entre las evidencias encontradas por los investigadores destaca una vasija perteneciente a esta civilización andina.

¿Cómo se produce la vilca andina?

Parte del árbol Anadenanthera colubrina del cual se obtiene la vilca.

Como mencionamos anteriormente, la vilca se obtiene del árbol Anadenanthera colubrina, cuyo fruto es una legumbre que además de su componente psicodélico tiene usos medicinales como purgante y para tratar infecciones respiratorias. Igualmente, este árbol se utiliza para la fabricación de papel, colorantes y taninos para la curación del cuero.

El polvo de vilca se obtiene del proceso de secado de las semillas que contiene la legumbre. Estas semillas contienen triptaminas entre las que se encuentra la DMT, un compuesto químico que se puede encontrar en otros alucinógenos como la ayahuasca.

Un hallazgo que aporta más conocimiento sobre el uso de las drogas enteogénicas las civilizaciones antiguas

Los investigadores han desarrollado en el estudio que el proceso de producción y consumo de vilca en el imperio Wari para alterar el estado de la mente con miras a acceder a lo sobrenatural era una parte crucial en la economía política de la civilización.

La forma de consumirla era a través de la chicha, contrario a como se consumía en otras civilizaciones, siendo esta bebida un presunto y “moderado inhibidor de MAO (monoaminooxidasa)”, lo cual permitía que ocurrieran los efectos psicotrópicos.

Fotografía del Monolito Ponce ubicado en Tiahuanaco, Bolivia. Este muestra a un hombre bebiendo de una copa y del otro lado una bandeja para aspirar vilca.
Monolito Ponce ubicado en Tiahuanaco, Bolivia. Este muestra a un hombre bebiendo de una copa y del otro lado una bandeja para aspirar vilca. Fotografía: A. Roddick

No obstante, los investigadores consideran que este particular método de consumir la vilca no era precisamente efectivo con respecto a la función alucinógena. Mezclar este psicodélico con la chicha disminuye el poder del alucinógeno, pero hace que sus efectos sean más duraderos y así hacer que la experiencia social sea más placentera.

Aunque en épocas más antiguas y en otras civilizaciones el consumo de alucinógenos estaba exclusivamente reservados para figuras del poder o cercanas a ellas, para los Wari esta práctica de mezclar la vilca con chicha permitía acercar a más personas a la experiencia de conectar o estar cerca de fuerzas espirituales.

De esta manera los líderes de la élite Wari reforzaban los lazos con su comunidad, permitiendo legitimar y perpetuar su jerarquía.

Referencias: 
Hallucinogens, alcohol and shifting leadership strategies in the ancient Peruvian Andes: https://doi.org/10.15184/aqy.2021.177

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