Un grupo de investigadores en Finlandia ha presentado un spray nasal que ofrece protección contra el COVID-19, incluyendo sus nuevas variantes como la ómicron, hasta por 8 horas. Los resultados se obtuvieron de un experimento en laboratorio con ratones en el que el líquido creó una barrera contra el virus.

De acuerdo con los investigadores de la Universidad de Helsinki, este tratamiento no sería sustitutivo de las vacunas anti covid, sino un complemento al tratamiento.

“Su uso profiláctico está pensado para la prevención de la infección SARS-CoV-2. Sin embargo, no es una vacuna, ni está pensado como una alternativa a las vacunas, sino como un complemento a la vacunación para proveer protección adicional para las personas que ya se han vacunado en situaciones de alto riesgo, y especialmente para personas inmunosuprimidas, por ejemplo, aquellos que están recibiendo terapia inmunosupresiva”.

Kalle Saksela, investigador de la Universidad de Helsinki

¿Por qué no es una vacuna?

Las vacunas actúan de una manera muy particular: entrenan al sistema inmune para que aprenda a reconocer el virus, haciendo que nuestro cuerpo produzca sus propios anticuerpos que nos defenderán de la infección en caso de que aparezca.

Este aerosol nasal utiliza una proteína sintética que es más pequeña que un anticuerpo, aunque sigue siendo lo suficientemente poderosa para reconocer y detener a la proteína de la espícula —o proteína spike  (S), como también se le conoce—, la cual es la que utilizan nuestros receptores para que el virus entre en nuestras células.

La importancia de atacar la proteína S

Gráfico que muestra la estructura de la proteína S, parte importante del proceso de infección del COVID-19
Así luce la proteíena de la espícula o proteína spike (S), agente clave en el proceso de contagio del coronavirus. (Humphrey et al., 1996; Walls et al., 2020), vía Domínguez, Amador-Bedolla (2020).

De acuerdo con un estudio del 2020, los virus con mayor capacidad de infección contienen la proteína S. Según describen Laura Domínguez y Carlos Amador-Bedolla, así actúa esta proteína en el proceso de contagio:

“Diferentes coronavirus usan diferentes partes de la proteína S para reconocer a la proteína del hospedero (receptor) que la dejará entrar a sus células, es decir, diferentes coronavirus utilizan metodologías ligeramente distintas para pegarse y entrar al hospedero. Hoy sabemos que SARS-CoV-2 y SARS-CoV comparten afinidades similares por el receptor ACE2.(Walls et al., 2020) Además, sabemos que el fuerte enlace entre la proteína S de SARS-CoV-2 y el receptor ACE2 puede explicar la eficiente transmisión de SARS-CoV-2 en humano, igual que lo fue SARS-CoV en su momento.(Walls et al., 2020)

(…)

Las proteínas spike de los diferentes coronavirus cuentan con un dominio llamado RBD (por las siglas en inglés de Receptor Binding Domain) mediante el cual la proteína se une a los receptores de su hospedero. Este dominio RBD de la proteína spike de SARS-CoV-2 es el sitio indispensable para que COVID-19 pueda unirse a los receptores ACE2 de humano, y por lo tanto, es el sitio que determina el conjunto de hospederos que puede tener el virus. (Simmons et al., 2004; Walls et al., 2020)”.

Extraído de El origen de COVID-19: lo que se sabe, lo que se supone y (muy poquito) sobre las teorías de complot. Domínguez, Amador-Bedolla, 2020

Este dominio RBD de la proteína S es clave en la infección, pues es el más propenso a sufrir mutaciones —lo cual genera las nuevas variantes del virus—

Volviendo al aerosol, las moléculas utilizadas en el líquido podrían inhibir al virus de entrar en contacto con cualquier célula. Además, el hecho de que sea en forma de spray nasal implicaría que el producto se absorba en el tracto nasofaríngeo, el cual es la principal puerta por donde ataca el coronavirus.

Spray efectivo contra la ómicron

¿Por qué la variante ómicron se ha vuelto tan contagiosa y principalmente en un dolor de cabeza para los científicos? Bien, esta mutación ha logrado evadir a los anticuerpos que fueron creados en laboratorio para combatir el virus. No obstante, la molécula empleada en el spray ataca precisamente a la proteína S, la responsable de que el virus mute, como ya mencionamos anteriormente.

Variante ómicron del SARS-CoV-2
El spray nasal ha sido efectivo contra la variante ómicron y la delta. No obstante solo se ha comprobado en ratones. Imagen: shutterstock.com

Esto es muy positivo, porque idealmente la molécula podría frenar el paso de la proteína al organismo, y en la realidad ese fue el resultado que obtuvieron los investigadores en el laboratorio.

Tanto la variante ómicron como la delta y el SARS-CoV-2 original fueron diezmadas con una dosis del aerosol, efecto que duró hasta ocho horas bajo el control de los científicos.

¿Cuánto falta para tener el spray nasal anticovid en el mercado?

Brazo recibiendo vacuna anti covid-19
El spray nasal no está pensado como un sustituto de la vacuna, sino como un complemento del tratamiento, sobre todo en pacientes inmunosuprimidos. Imagen: Huntlh vía Pixabay

Todos estos hallazgos suenan fascinantes, no obstante, el experimento solo ha sido realizado en ratones, por lo que aún falta que pase la prueba en humanos. ¿Cuánto tiempo pasará para verlo hecho una realidad? Los investigadores desconocen cuánto tardaría en organizar las pruebas y posterior aprobación para venta pública, y aunque ya haya pasado la pandemia para entonces, el producto seguiría siendo un aporte muy valioso para la salud, según acota Saksela.

“Esta tecnología es económica y altamente manufacturable, y el inhibidor funciona igual de bien contra todas las variantes. También funciona contra el ahora extinto virus SARS, de manera que también podría ser una medida de emergencia contra posibles nuevos coronavirus (SARS-CoV-3 y 4)”.

¿Qué opinas, de ser aprobado usarías este aerosol para protegerte contra el coronavirus? Cuéntanos en los comentarios.

Referencias: 

Intranasal inhibitor blocks omicron and other variants of SARS-CoV-2: https://doi.org/10.21203/rs.3.rs-1196079/v1

El origen de COVID-19: lo que se sabe, lo que se supone y (muy poquito) sobre las teorías de complot: DOI:10.22201/fq.18708404e.2020.2.75461

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