Los efectos que el cambio climático ha traído a la Tierra son desde ya preocupantes, y aunque estos podrían disminuir con mucho esfuerzo para frenar el cambio climático, hay efectos que son irreversibles para la raza humana. En este caso es el aumento de la probabilidad de sufrir de cálculos renales.

Los cálculos renales —o piedras en los riñones, como se les conoce coloquialmente— son acumulaciones de minerales en la orina que deben ser expulsados por la uretra, causando un dolor insoportable a quien lo padece. Estos incluso podrían requerir intervención médica para extraerlos. Pero ¿cómo se forman y qué tienen que ver con el cambio climático? Sigue leyendo para descubrirlo.

Humedad, una de las responsables de los cálculos renales

Según la Asociación Española de Urología, 1 de cada 10 personas tendrá un cálculo renal en su vida y si bien esta condición afecta principalmente a la población masculina, en los últimos 20 años han aumentado los casos en mujeres y niños.

Si bien las páginas médicas mencionan la dieta, la herencia familiar y algunas enfermedades y medicamentos como factores que causan los cálculos renales, recientes estudios han encontrado una conexión entre ambientes de altas temperaturas y la litiasis renal —como también se le conoce—. 

Una investigación del Hospital Infantil de Philadelphia menciona que en Estados Unidos ha aumentado la incidencia de cálculos renales en todo el país, con un rápido crecimiento tras días de calor intenso.

Persona con camisa blanca de espaldas tocándose la espalda por dolor en los riñones.
Muchos factores pueden influir en la formación de los cálculos renales, pero la humedad es uno de los que no debemos descuidar por el alto nivel de deshidratación que causa en el humano.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores crearon un modelo de análisis en el “cinturón del cálculo renal” de Estados Unidos, una región que abarca el sureste del país en el que las temperaturas son generalmente más altas, y cuyos ciudadanos son 50 veces más propensos a sufrir de cálculos renales que el resto de los estadounidenses.

Esto se debe a que los altos niveles de humedad tienden a deshidratar más rápido a las personas, lo cual incrementa la concentración de la orina, una característica que favorece la formación de los cálculos.

Con estos datos en cuenta, volvamos al experimento. Los investigadores emplearon la Prueba de Ebullición del Agua (WBT) —una herramienta que permite medir el calor y la humedad del ambiente— para estudiar el período de tiempo desde 1997 hasta 2014 y luego usar esa data para hacer una proyección para 2089, bajo dos escenarios.

Es inevitable, la humanidad será más propensa a sufrir de cálculos renales por el cambio climático

Ambiente árido con árbol seco por los efectos del cambio climático.
Existen varios escenarios a considerar con el cambio climático, entre ellos, aquel que representa nuestra falta de acción para frenarlo muestra un impactante aumento de la temperatura de 3.6°C por cada cinco años. Imagen: Pixabay

Aquí es necesario detenernos un momento para conocer un término que de seguro estaremos escuchando en el futuro: Rutas de Concentración Representativas (RCP). Estos son escenarios que toman en cuenta diversos factores que contribuyen al cambio climático, como las emisiones de CO2 y gases de efecto invernadero, químicos que quedan suspendidos en la atmósfera, el uso del suelo, entre otros. 

Hay dos niveles de RCP en los que además de esos factores antropogénicos (causados por el hombre), también incluye el nivel de esfuerzo humano para reducir esas malas prácticas.

Los dos escenarios a considerar en el estudio fueron:

  1. RCP 4.5: plantea el escenario “intermedio” en el que la humanidad cumplió parte de los objetivos de desarrollo sostenible disminuyendo las emisiones de carbono y el uso del suelo. En este escenario la temperatura mundial aumentaría unos 2.5°C cada 5 años (2010-2014, 2085-2089).
  2. RCP 8.5: conocido en inglés como business as usual —en español, lo mismo de siempre— porque en este escenario se plantea un futuro en el que la humanidad no hizo ningún esfuerzo para frenar el cambio climático. Aquí la temperatura subiría unos 3.6°C en el mismo período.

En el RCP 4.5 las probabilidades de sufrir de cálculos renales aumentaría un 2.2%, mientras que en el RCP 8.5 aumentaría en un 3.9%. De acuerdo con los investigadores, en el RCP 4.5 cada paciente con esta condición le costaría unos 9,000 dólares al Estado, representando unos 56.6 millones de dólares entre 2025 y 2089. En el RCP 8.5 esta cifra se elevaría a 99.4 millones de dólares.

Salvar al planeta de cara al futuro

Las conclusiones del estudio dejan ver que, efectivamente, el paso del cambio climático influirá en la formación de cálculos renales por deshidratación sin importar el escenario más probable. 

Ya se ha demostrado que el cambio climático sí existe y hace mucho daño, no solo en la naturaleza, sino también en la salud humana. Las condiciones incómodas que ocasionan los eventos naturales afectan de manera directa nuestra salud. Es hora de tomar conciencia y salvar a la Tierra, pues es nuestro único hogar en todo el universo.

Referencias:

The impact of heat on kidney stone presentations in South Carolina under two climate change scenarios: https://doi.org/10.1038/s41598-021-04251-2

¿Cómo se forman las piedras en el riñón?: https://cinfasalud.cinfa.com/p/calculos-renales/

Análisis de vulnerabilidad a riesgos relacionados con cambio climático: https://funo.mx/esg/img/cambio-climatico/CC_FUNO_E.pdf

Why Southerners Have a Higher Risk of Kidney Stones: https://www.orlandohealth.com/content-hub/why-southerners-have-a-higher-risk-of-kidney-stones

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