Llega el momento del año donde los recuentos en tecnología son constantes. El 2021 fue un gran año de avances en el sector pero también vivimos errores tecnológicos que serán muy difíciles de olvidar. Si bien pensábamos que el 2020 con la pandemia del COVID-19 era el año de la saturación informática, este no se quedó atrás.

La desinformación volvió a ser, como en el 2020, el problema masivo en cuanto a tecnología. Este punto fue protagonizado por las teorías conspirativas y la información errada sobre las vacunas. Las redes sociales fueron el principal medio de distribución de ambos problemas. Estas provocaron que el movimiento antivacuna creciera, aumentando la cantidad de casos graves de COVID-19 y los rebrotes de la enfermedad.

Este fenómeno también afectó a los movimientos que tratan de frenar el cambio climático. Las narrativas que niegan este hecho en internet permiten a los países y a las empresas ignorar el efecto de sus acciones en la atmósfera de la Tierra. Superar la desinformación sigue siendo un desafío que se mantendrá en 2022.

Facebook, el gran protagonista del año

Un gigante de las redes sociales como Facebook no tuvo su mejor año. Frances Haugen, una exempleada de la compañía de Mark Zuckerberg, reveló una serie de informes nombrados como los “Facebook Papers”. En los papeles se detalla una cultura empresarial comandada por  desinformación y la moderación del discurso de odio, entre otros.

Este fue el comienzo de un período crítico para Facebook. La empresa fue denunciada en el Congreso de los Estados Unidos por anteponer los resultados económicos a la seguridad en la red, la falta de control frente a la desinformación o la ausencia de medidas de precaución internas justo antes del asalto al Capitolio. En este último acontecimiento del 6 de enero de 2021 se afirmó que las personas que irrumpieron en el recinto del Gobierno utilizaron Facebook para organizarse, mientras que la compañía no hizo lo necesario para limitar la viralización de informaciones falsas.

Este mismo año, Facebook y otros productos de la empresa como WhatsApp e Instagram, sufrieron una de las caídas de servicios más grandes en su historia el día 4 de octubre. Por apróximadamente seis horas se vieron interrumpidas las navegaciones en cualquiera de estas plataformas. La caída se debió a un fallo del sistema que administra la capacidad de la red troncal de la compañía. Al pasar el tiempo se restauró la conectividad y todo comenzó a funcionar con normalidad.

En 2021 los servicios de Facebook dejaron de funcionar cinco veces en un período de, por lo menos, 30 minutos. La primera falla fue el 18 de febrero por más de dos horas, el segundo el 19 de marzo por 40 minutos, el tercero el 9 de junio y el cuarto, antes de la gran caída el 2 de septiembre.

En los Facebook Papers también se había revelado que los adolescentes estaban dejando de utilizar Facebook. El porcentaje ha bajado un 13% y esperan que la cifra caiga un 45% más en los siguientes dos años. Esto podría ser una de las causas de los nuevos aires que quiere tomar la empresa, siendo la primera decisión su cambio de nombre a Meta.

Esto pone en marcha el proyecto del Metaverso en la compañía. Con este movimiento se buscaría combinar la Realidad Virtual con la Realidad Aumentada y las redes sociales. Zuckerberg ha dicho que la misión sigue siendo la de unir a las personas con sus productos.

La crisis de microchips por la pandemia

La industria tecnológica ha crecido mucho los últimos años, pero en 2021 tuvo un parón significativo en una de sus producciones. La escasez global de microchips tiene un gran culpable: el COVID-19.

La crisis económica que tuvieron algunas empresas que fabricaban estos chips hizo que se redujera el personal. Esto causó que muchas bajaran la productividad o directamente cesaran sus operaciones.

Otro factor determinante de esta escasez fue el confinamiento. Las personas tuvieron la necesidad de adquirir dispositivos de apoyo como smartphones, tablets y ordenadores. La suma del cierre de empresas más la alta demanda de equipos concluyó en que empresas tecnológicas tuvieran que darle pausa a algunos de sus servicios.

Aunque estos errores costaron dinero y credibilidad en la industria, los aciertos este año fueron más importantes. Desde nuevas funciones en las aplicaciones hasta ayudas en los sistemas de salud, la tecnología ha servido para seguir avanzando en el mundo real y en el virtual. Se espera que 2022 sea un buen año para los avances y que los errores sean los mínimos, aprendiendo así de los años anteriores.

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