Lo último que sabíamos sobre la última variante del coronavirus era que tenía una alta capacidad de propagación. Superior a las versiones anteriores, aún cuando su riesgo de muerte era mucho más reducido. Afortunadamente, son cada vez más los científicos alrededor del mundo que se suman al estudio del ómicron y al análisis de sus valores microscópicos. 

Tal es el caso del equipo de investigación del Ecole Polytechnique Federale de Lausanne (EPFL), la Universidad de Lausana y la Universidad de Ginebra. Quienes hace un par de semanas recibieron los microscopios electrónicos más potentes del mundo. Capaces de revelar los secretos del omicrón con tan solo un primer vistazo.

¿Qué revela el análisis microscópico?

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El grupo de investigación de virología dirigido por Didier Trono, y asentado en el Centro Dubochet de Imágenes (DCI), habían trabajado anteriormente con imágenes del ómicron. Sin embargo, la resolución del ómicron en estos análisis microscópicos no era la más óptima. Por lo que no podían detallar cuáles eran los átomos individuales relacionados con la proteína de pico del virus. 

Ahora podemos ver exactamente qué mutaciones permiten que la variante Omicron resista la vacuna AstraZeneca por completo y la de Pfizer parcialmente”.

Henning Stahlberg, investigador en el DCI 

Gracias a las imágenes de microscopía electrónica de alta resolución, los científicos han identificado que la proteína de pico del ómicron no es igual a la de las otras cepas. En su lugar, posee 37 mutaciones que crean nuevos puentes de sal y de hidrógeno, para adherirse a las células humanas conocidas como ACE2.

¿Cómo afecta la eficacia de las vacunas?

Las vacunas buscan reforzar nuestros anticuerpos, creando imágenes de los virus y de su composición molecular. Desgraciadamente, esta técnica génica no puede funcionar si el virus que ataca se mantiene mutando constantemente, como en el caso del ómicron. Ya que los anticuerpos no reconocen al virus como una amenaza, lo que les permite avanzar hacia las células humanas. 

En este sentido, los investigadores concluyeron que la variante ómicron es la que mayor afinidad muestra con el virus original del SARS-CoV-2 en comparación con la variante delta. De allí que su inmunidad hacia los anticuerpos mononclonares, que componen las vacunas, sea tan efectivo.

Sin embargo, los resultados obtenidos del ómicron durante el análisis microscópico aún no han sido validados por otros científicos. Por lo que, de momento, este estudio sólo es catalogado como un texto de referencia para el resto de investigadores sobre cómo responde la variante Omicron a los medicamentos existentes.

Los análisis microscópicos, una nueva línea de estudio para el coronavirus 

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El equipo de investigación se encuentra en estos momentos trabajando para producir una imagen precisa de la estructura de la proteína de pico de la variante ómicron que fue vista durante su análisis microscópico. Pues se cree que su replicación artificial podría ayudar a un mejor estudio de la proteína, y por tanto, al desarrollo de tratamientos eficaces para la variante. 

Definir la estructura de la proteína de pico menos de un mes después de que se identificara es como aterrizar en un planeta en las semanas posteriores a su primera observación con un telescopio. Abre la puerta a investigaciones cada vez más enfocadas”.

Didier Trono, virólogo del EPFL

Estudios anteriores en tiburones, habían revelado que la alta concentración de ciertas proteínas podría suprimir los efectos replicantes de la variante omicrón. Debido a que cortaba las conexiones “de pico” que el virus del SARS-CoV-2 utiliza para adherirse a las células. 

Por lo que en el futuro se espera que este estudio del omicrón no solo ayude a combatir esta variante, sino que impulse el análisis microscópico del resto de cepas del coronavirus. 

Referencias: 

Structural analysis of the Spike of the Omicron SARS-COV-2 variant by Cryo-EM and implications for immune evasion http://dx.doi.org/10.1101/2021.12.27.474250 

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