La personalidad es una combinación de temperamento y carácter, esto compone la forma de ser de una persona. También podemos decir que es una estructura psicológica integrada por determinados rasgos psíquicos, fisiológicos y morfológicos relacionados entre sí. Pero, ¿en qué lugar queda la influencia del entorno en nuestra personalidad?

La familia influye de manera importante a la personalidad. La relación entre familiares determinan valores, afectos, actitudes y modos de ser desde el nacimiento. Que cada persona sea diferente se puede deber a que cada familia tiene tradiciones propias, que adoptamos para nuestro día a día.

Aunque la influencia de la familia es innegable, no quiere decir que estemos determinados a actuar como nuestros padres. Se puede modificar la conducta a través de nuestro libre albedrío.

Así influyen los hermanos en la personalidad

Todo parece cambiar cuando se hablan de los hermanos, el 75% de personas en el mundo tiene por lo menos uno. No solo se comparte genes y el entorno, su amor u hostilidad intervienen en la estructuración psíquica de una persona y de sus relaciones sociales, pero también en la salud de la misma.

Una investigación del Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona afirmó que las personas con hermanos tienen mayor capacidad para reaccionar ante situaciones adversas y tienen menos probabilidad de sufrir ansiedad de adultos.

Son menores las probabilidades de sufrir otros problemas mentales al tener hermanos: depresión y sentimientos negativos, como la culpa, el miedo y el egoísmo. Esto es porque los hermanos actúan como “potentes antidepresivos”, según la científica Laura Padilla-Walker.

Por otro lado, tener una mala relación con un hermano aumenta el riesgo de padecer depresión en la edad adulta, según un estudio de la Cátedra de Psiquiatría de la Universidad de Harvard. Si los conflictos se gestionan bien podrían servir para contrarrestar emociones negativas.

El vínculo entre hermanos estudiado por la ciencia

Un estudio de la Universidad de Texas analizó a adolescentes con pareja tomando en cuenta si habían tenido hermanos mayores de distinto sexo. Aquellos que tenían hermanos mayores de distinto sexo indagaban más a la hora de conversar con el otro de manera más natural. Los chicos con hermanas mayores resultaban más atractivos para las chicas, mientras que las chicas con hermanos mayores conversaban con más naturalidad.

Según esta investigación, el tiempo que se pasa con los hermanos influye directamente en la forma de interacción con los demás. En la niñez el 33% los momentos de ocio se pasan con hermanos. En la adolescencia, donde se marca la personalidad, dedicamos al menos 10 horas semanales a realizar actividades con ellos.

Otro efecto entre hermanos estudiado por la ciencia es el de la imitación. Muchos de los comportamientos sociales que tenemos son reflejos de conductas aprendidas del hermano mayor. Ejemplos como fumar o la agresividad son los más destacados por los investigadores.

En cuanto a la inteligencia la aportación genética es mucho mayor.  Un 50% de la variabilidad en las puntuaciones de los tests de cociente intelectual se debe a la genética. Las correlaciones entre hermanos se aproximan al 40%.

Foto: Pixabay

Nacer primero o último influye en la vida

Aunque el orden de nacimiento no determina quiénes somos, sí afecta a la probabilidad de que nos desarrollemos de una u otra manera. Según el psicólogo Frank Sulloway los hermanos menores son más arriesgados y los mayores son más conservadores.

Los ejemplos de esta situación son curiosos. En plano ciétifico los hermanos menores son más propensos a apoyar teorías consideradas como radicales. En el deporte, los menores tienen más probabilidades de arriesgarse a robar una base que los hermanos mayores. En el entretenimiento, el 83% de los actores que tienen hermanos son los últimos en haber nacido.

La ciencia llegó a dos motivos por lo que ocurre esto: la forma de educar de los padres y la rivalidad entre hermanos. Los padres suelen ser más estrictos con los primeros, mientras que se van haciendo más flexibles con los siguientes. Cuanto más numerosa es la familia, más leves son las normas para los últimos en llegar. Sobre la rivalidad entre hermanos, el psicólogo Alfred Adler afirmó que lo que se busca es la atención y difereciarnos del resto.

Mientras que los hermanos mayores suelen actuar de manera responsable y los hermanos menores son más propensos a los cambios, los intermedios son los más inclinados a la diplomacia. Esto debido a tener que convivir con dos polos opuestos, lo que hace que entrenen habilidades como la negociación y la persuasión para llegar a acuerdos.

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