La educación es uno de los pilares de nuestra sociedad, que busca transmitirnos los conocimientos que nos serán de utilidad a lo largo de la vida. Sin embargo, los beneficios de una buena educación pueden verse reflejados también en el cerebro. Hallazgos recientes han demostrado que la educación podría reducir de forma natural el envejecimiento del cerebro. 

Una posibilidad que llega por parte de los investigadores del Programa de Investigación Prioritaria de la Universidad de Zúrich, y que representaría una solución para los pacientes con demencia que no han visto mejoría en sus tratamientos experimentales.

Relación entre la educación y el cerebro  

Mujer Dibuja Una Bombilla En Pizarra Blanca
Vía Pexels

Hace un par de años se había determinado que la velocidad de procesamiento mental depende de la integridad de las redes neuronales del cerebro. Por lo cual, las actividades relacionadas al procesamiento mental, como la educación, podrían ayudar a reducir los síntomas del envejecimiento cerebral. Sin embargo, no se había comprobado la certeza de esta teoría. 

El profesor Lutz Jäncke, de la Universidad de Zúrich, halló esta hipótesis y decidió ponerla en práctica a través de un estudio observacional con imágenes de resonancia magnética.

Para ello, él y su equipo de investigadores siguieron a más de 200 adultos mayores que no presentaban rastros de demencia. En su lugar, tenían una vida socialmente activa y un nivel de inteligencia media o superior a la media.

Al cabo de siete años, Jäncke analizó los datos neuroanatómicos y estadísticos obtenidos y determinó que los participantes con antecedentes académicos superiores habían mostrado una degeneración cerebral menor al resto. 

Los procesos degenerativos aparecen como “agujeros negros” y “manchas blancas” en las imágenes digitales. Pero, en los académicos no parecía haber materia blanca significativa”.

Isabel Hotz, profesora en la Universidad de Zúrich

Asimismo, los participantes con antecedentes académicos mostraron signos de un procesamiento mental acelerado durante los exámenes. Por ejemplo, al hacer coincidir letras, números y patrones.

Aspectos que dieron a entender a los investigadores que los teóricos tenían razón, la educación podía reducir el envejecimiento cerebral ocasionado tanto por la edad como por neuropatías degenerativas.

¿Cómo la educación ayuda al cerebro?

Foto De Enfoque Selectivo De Libro De Lectura De Mujer
Vía Pexels

Es bien conocido que la educación tiene un papel importante en la mejora de la reserva cognitiva. La cual es, en pocas palabras, la capacidad que tiene nuestro cerebro de mejorar sus conexiones sinápticas para hacer frente a un daño cerebral severo.

Si las redes sinápticas se ven afectadas, la velocidad de procesamiento mental disminuye, y con ella las capacidades cognitivas relacionadas a la memoria y la motricidad”.

Lutz Jäncke, profesor de neuropsicología en la Universidad de Zúrich

De allí que la educación sea un factor clave. Pues, para poder realizar el proceso de “aprendizaje”, nuestras células deben formar redes sinápticas a toda velocidad para procesar la información y estimular la memoria, la atención y la compresión. En este sentido, los cerebros que mantienen una educación continua son más capaces de compensar las limitaciones cognitivas y neuronales relacionadas con la edad.

Sospechamos que un alto nivel de educación conduce a un aumento de las redes neuronales y cognitivas a lo largo de la vida de las personas, y que acumulan reservas, por así decirlo”.

Lutz Jäncke

Aunque otra razón que se baraja es que las personas con más educación tienden a tener estilos de vida más saludables, puesto que conocen cuáles prácticas pueden reducir su salud y aumentar los signos del envejecimiento. Por ejemplo, fumar, consumir comida chatarra o ser sedentarios. Algo que se comprobó en este estudio, en el cual todos los participantes de “académicos” llevaban un estilo de vida activo. 

La educación como tratamiento para reducir el envejecimiento

Créditos: Incimages

Aunque hasta ahora solo se ha planteado el vínculo causal entre la educación y la reducción del envejecimiento cerebral, se espera que dentro de poco se desarrollen prácticas de aprendizaje que puedan implementarse en etapas previas al envejecimiento. Pues está más que comprobado que, los cerebros que están activos hasta la vejez, son menos susceptibles a los procesos de degeneración. 

Al menos en el caso de aquellas personas que no han sufrido de alguna clase de infarto cerebral inadvertido, flujo sanguíneo reducido o pérdida de vías nerviosas o neuronas. Ya que, como refieren los autores de esta investigación, la educación es  un método preventivo y no regenerativo. Es decir, este puede ayudar a mitigar el daño cerebral, pero no puede revertir los síntomas de degeneración una vez que han afectado regiones clave del cerebro.

Referencias:

Associations of subclinical cerebral small vessel disease and processing speed in non-demented subjects: A 7-year study http://dx.doi.org/10.1016/j.nicl.2021.10288432

Academic education can positively affect aging of the brain https://medicalxpress.com/news/2021-12-academic-positively-affect-aging-brain.html

Education, the brain and dementia: neuroprotection or compensation? EClipSE Collaborative Members https://doi.org/10.1093/brain/awq185 

Escribir un comentario