La ciencia ha hecho toda clase de presunciones con respecto a los agujeros negros y a su capacidad de alimentarse de los cuerpos celestes. Pero, pocos han sido los científicos que han podido presenciar la “erupción lumínica” que produce un agujero negro durante este proceso de alimentación desde la Tierra. 

Sin embargo, siempre existen excepciones, y una de esas es la que le ocurrió al Dr. Benjamin McKinley. Un científico del Centro Internacional de Investigación en Radioastronomía (ICRAR), quien capturó una imagen de esta espectacular emisión de radio galáctico.

Lo que sabemos de la erupción cósmica

Captura de la radiogalaxia, Centaurus A, que alberga el agujero negro supermasivo | Créditos: International Center for Radio Astronomy Research (ICRAR)

El fenómeno fue captado hace un par de días en el interior de Australia Occidental, según describe la publicación del estudio en Nature Astronomy. Ello gracias al uso del telescopio Murchison Widefield Array (MWA), un radiotelescopio de alta frecuencia y visión ampliada, el cual logró captar la estela de luz de la erupción. 

Las observaciones de radio anteriores no pudieron manejar el brillo extremo de los chorros y los detalles del área más grande que rodea la galaxia estaban distorsionados, pero nuestra nueva imagen supera estas limitaciones”.

Dr. McKinley

Tras analizar la imagen obtenida y compararla con las observaciones de radio, el Dr. McKinley aseguró que la erupción fue impulsada por un agujero negro central en la galaxia Centaurus A, a unos 12 millones de años luz de distancia.

Pero lo más curioso, y un tanto alarmante del caso, era que este agujero negro de aproximadamente 16 lunas llenas resultaba ser también el agujero supermasivo de la Vía Láctea. El más activo de todos en cuanto a su alimentación, por no mencionar también el más cercano a la Tierra. 

¿Qué originó la erupción de este agujero negro?

Para explicar la razón de este fenómeno, tendríamos que explicar primero cómo se alimentan los agujeros negros. Un proceso que, en líneas generales, consiste en una absorción de gas por parte del agujero negro. 

A medida que el agujero negro absorbe gas, expulsa material hacia el espacio a manera de “hilos de luz”. Esto genera que se creen ‘burbujas de radio’ que viajan durante cientos de millones de años, y pueden ser detectadas por los radiotelescopios. 

En este sentido, la “erupción” que observó McKinley en su laboratorio podría ser simplemente el reflejo de la “digestión galáctica” de este agujero negro supermasivo. 

Sin embargo, el astrofísico italiano Max Gaspari sostiene que esta imagen puede ser también reflejo de una de las teorías más novedosas con relación a los agujeros negros. Conocida como “Acreción Caótica de Frío”, esta plantea que las nubes de gas frío se condensan en el halo galáctico y hacen erupción sobre las regiones centrales de la Vía Láctea, donde se encuentra el agujero negro.

Desencadenado por esta lluvia, el agujero negro reacciona vigorosamente lanzando energía a través de chorros de radio que inflan los lóbulos espectaculares que vemos en la imagen”.

Dr. Gaspari

¿Un retrato de los agujeros negros o de la Vía Láctea?

Vía Pixabay

Centaurus A es la radiogalaxia más cercana a nuestra propia Vía Láctea, y también es el lugar en donde se cree que se desarrolló este fenómeno a 12 millones de años luz. Ya que, por lo general, el centro es la zona más brillante y activa de la galaxia, en donde pueden originarse tanto erupciones como agujeros negros.

Podemos aprender mucho de Centaurus A. No solo en las longitudes de onda de radio, sino también en todas las demás longitudes de onda de la luz”. Dr. Massimo Gaspari

En este sentido, lo que nos deja esta “erupción” no es solo una imagen bonita de la galaxia, sino una puerta para entender a Centaurus A, y a todo el espacio que puede interactuar con el radiotelescopio durante la alteración en los campos magnéticos.

Referencias: 

Multi-scale feedback and feeding in the closest radio galaxy Centaurus A http://dx.doi.org/10.1038/s41550-021-01553-3 

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