Las relaciones sexuales son un tema muy abordado, pero más hacia el campo masculino que hacia el femenino, ya que existen muchos mitos vinculados al orgasmo femenino y su existencia. Sin embargo, un reciente estudio identificó una región del cerebro que podría estar estrechamente ligada al clítoris, es decir, al tacto genital en las mujeres.

Un estudio del clítoris pero… ¿en el cerebro?

Créditos: AFP Photo | Vía JNeurosci

El estudio, publicado en la revista JNeurosci, pretendía demostrar la implicación entre las estructuras sexuales y cerebrales.

Para dar con ello, los investigadores reunieron a 20 mujeres, de entre 18 y 45 años de edad, y procedieron a estimular su clítoris un total de ocho veces utilizando imágenes de resonancia magnética para verificar las reacciones que se producían en sus cerebros mientras esto ocurría.

Los resultados de las imágenes confirmaron que la corteza somatosensorial en sus cerebros fungía como “clítoris” durante el proceso de tacto genital. Esto debido a que dicha región recibía y procesaba la información sensorial de todas las mujeres. No solo con respecto a lo sexual, sino también a la percepción del dolor, del calor o de las vibraciones.

Está completamente poco estudiado cómo los genitales femeninos están representados en la corteza somatosensorial en los humanos, y si tiene la capacidad de cambiar en relación con la experiencia o el uso”.

Christine Heim, profesora de psicología médica en Charité

Sin embargo, se demostró también que la zona precisa que presentaba esta reacción en la corteza somatosensorial variaba para cada mujer analizada. En algunas, esta región podía estar más cerca del lóbulo frontal. Mientras que en otras, la región estaba más céntrica a la zona parietal de donde se origina la corteza somatosensorial. 

Ante esto, los investigadores JNeurosci optaron por formar un mapa representacional con todas las imágenes obtenidas durante el estudio. Ello a fin de mostrar cuáles eran las zonas del cerebro que guardaban relación con el clítoris y la sensación de “orgasmo” en las mujeres.

La corteza cerebral y las relaciones sexuales

Créditos: 24 Happenings

Heim y su equipo también le preguntaron a las 20 mujeres sobre la frecuencia de sus relaciones sexuales durante el año pasado. Esto como un indicador para determinar con cuánta periodicidad debían realizar cada estimulación. Sin embargo, detectaron algo curioso en el proceso. 

Encontramos una asociación entre la frecuencia de las relaciones sexuales genitales y el grosor del campo genital mapeado individualmente. Mientras más relaciones sexuales, más grande era su tamaño”.

Christine Heim

Aunque esta vinculación suene un tanto disparatada, lo cierto es que existen indicios que cuanto más se utilizan determinadas partes del cerebro, más grandes se vuelven. Al menos esto de acuerdo a estudios anteriores, los cuales hablaban de una supuesta “plasticidad cerebral” que permitía al cerebro moldearse de acuerdo a las necesidades de cada persona. 

Por ejemplo, el hipocampo de un taxista tendría una mejor percepción espacial de su entorno, debido a que necesita conocer las mejores rutas de tránsito. Caso contrario al de un profesor, quien tendrá quizás menor percepción espacial pero una mayor memoria, dado a que debe memorizar grandes cantidades de información en poco tiempo.

Sin embargo, las técnicas de estimulación realizadas en el laboratorio, con respecto a las efectuadas por uno mismo o por la pareja son distintas. Por tanto, los investigadores no pueden asegurar que exista una relación entre el tamaño del cerebro ante un “clítoris” y la frecuencia de las relaciones sexuales de las mujeres.

Un descubrimiento importante para aquellos con problemas sexuales 

La creación de este “mapa del clítoris cerebral” ha abierto un debate sobre los procesos genitales femeninos. Ya que el estudio tampoco responde si tener un área más grande dedicada a la estimulación genital hace que las mujeres sean más sensibles al tacto, o si esta zona se podría controlar para ayudar a impulsar las relaciones sexuales a futuro.

En su lugar, lo que ofrece es la posibilidad de usarse en el futuro para enfocar tratamientos en personas que han sido afectadas por violencia sexual, mutilación o quienes padecen de alguna clase de disfunción sexual. 

Las personas que habían sufrido violencia sexual traumática tenían un adelgazamiento de las áreas del cerebro dedicadas a los genitales. Especulamos que esta podría ser la respuesta del cerebro para limitar la percepción perjudicial del abuso, pero no estamos seguros aún”.

Christine Heim

Esperemos que, a partir de este estudio, la ciencia considere el estudio de las relaciones sexuales en mujeres como un tópico importante para el desarrollo del género, en lugar de tacharlo como un tabú social. 

Referencias:

Sensory-Tactile Functional Mapping and Use-Associated Structural Variation of the Human Female Genital Representation Field https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.1081-21.2021

Structural synaptic plasticity in the hippocampus induced by spatial experience and its implications in information processing https://doi.org/10.1016/j.nrl.2012.12.005

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