La música siempre consigue la manera de formar parte de nuestra vida, ya sea que estemos o no conscientes de ella. Pero a veces tener un tema musical que no podemos sacarnos de la mente puede causarnos malestar, e incluso, picazón en los oídos. 

Si alguna vez has experimentado esa sensación, no desesperes. Muchos científicos también, y se han dedicado a estudiar el porqué existen canciones que nos causan “picazón musical” por semanas. 

Tener picazón musical 

En inglés este fenómeno es conocido como “earworm”. Aunque no tiene una traducción directa al español, podríamos pensar en él como una “picazón musical” o un gusano en la oreja que repite una canción sin descanso. 

Cornelius Eckert, el psiquiatra acuñó este término en 1979, explica que la analogía de la “picazón” es debido a que el segmento musical que se mantiene en bucle no suele ser mayor de 20 segundos. Por tanto, con el paso del tiempo, su repetición resulta igual de exasperante que una urticaria. 

De acuerdo a una encuesta realizada por la Northwestern University, más del 90% de las personas dice haber presentado en más de una ocasión picazón musical. Esto como resultado de haber escuchado jingles de camino al trabajo. 

Por esta razón, muchos estudios realizados en torno a esta condición han involucrado el uso de resonancias magnéticas para analizar la estructura del cerebro y determinar cuáles son las estructuras de la mente generan la percepción y repetición musical que da origen al fenómeno. 

¿Qué hace a una canción pegajosa?

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Según el estudio de David Silbersweig, profesor de psiquiatría Stanley Cobb, nuestra corteza auditiva es la responsable de que seamos capaces, entre muchas otras cosas, de recibir las vibraciones musicales de las canciones y procesarlas en el lóbulo temporal del cerebro. Por tanto, podría también ser el responsable de las conexiones entre la memoria musical. 

Hay redes en el cerebro que apoyan estas funciones de la música, y la memoria y la atención. Y luego está la conexión con las regiones emocionales del cerebro, como la amígdala, que está involucrada en la prominencia y la emoción negativa, o núcleo accumbens, que está involucrado con la emoción positiva y la recompensa” David Silbersweig

En este sentido, los científicos en Neurociencia teorizan que ambos elementos, la corteza frontal y la amígdala, son los elementos involucrados en el proceso de “picazón musical”. Fundamentalmente porque ambas se activan cuando escuchamos una canción, aunque no estemos prestándole atención. 

La corteza frontal percibe la letra y la musicalidad de la canción y la conserva en el corto plazo. Mientras que la amígdala elige la fracción que le resulta más “agradable” dentro de esa pieza y la almacena a largo plazo. 

El tipo de canción también influye

Set of retro vinyl records on table
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A diferencia de la creencia popular, los temas que causan “picazón musical” no tienen porqué ser precisamente de nuestro agrado, ni mucho menos de nuestra banda favorita. Basta con que sean agradables para la amígdala en nuestra cabeza.

Puede resultar un poco disonante esto último, pero los expertos indican que el “agradable” de la amígdala no tiene que ver con gustos personales. Más bien, con ciertas características que poseen las canciones en su composición que hacen que las hacen musicalmente agradables para nuestra mente. Entre las más importantes podemos mencionar: 

  • Que sean repetitivas. De esta manera las conexiones en nuestra cabeza se “atascan” al recibir el mismo estímulo, lo que resulta en una reproducción automática de los recuerdos musicales. 
  • Que tengan intervalos más pequeños entre notas. Algunas investigaciones sugieren que las personas que tienen dificultades con la memoria funcional, como las que padecen un trastorno por déficit de atención, pueden recordar más fácilmente canciones con estrofas cortas y rápidas.
  • Que utilicen gran cantidad de rimas. La música se utilizó junto con la rima  en muchas culturas antes de que la palabra escrita existiera para ayudar a las personas a recordar historias. Por lo que nuestros cerebros están condicionados a recordar canciones involuntariamente.

Quitarnos la picazón musical

Ante todo, creemos oportuno aclarar que la “picazón musical” no es una patología mental que requiera un tratamiento. Por el contrario, es un fenómeno natural de la memoria que nos puede afectar a cualquier edad y en cualquier momento.  

La música está involucrada a nuestra prehistoria y nuestra evolución, por lo que no podemos decir que sea posible huir de ella. Pero si podemos tomar ciertas medidas para minimizar el efecto de una picazón musical. 

Para deshacerse de un gusano auditivo, puede intentar la distracción, participando en otra cosa que requerirá el uso de algunas de estas regiones del cerebro, para que los lleve literalmente en otra dirección” David Silbersweig

Asimismo, puede intentarse contrarrestar el efecto de la música en nuestra cabeza con música real. Pedirle a algún amigo que toque una canción para nosotros o reproducir nuevas canciones que nos hagan olvidar la anterior. Como dirían algunos, “contrarrestar el fuego con fuego”.

Referencias: 

Setting the Stage: Neurobiological Effects of Music on the Brain https://remix.berklee.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1005&context=mh-exchange-music-medicine

The Literary and Recent Scientific History of the Earworm: A Review and Theoretical Framework https://doi.org/10.1080/25742442.2018.1533735

Sticky Tunes: How Do People React to Involuntary Musical Imagery?https://doi.org/10.1371/journal.pone.0086170

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