El uso de las nanopartículas está a la orden del día en estudios médicos, cosméticos o veterinarios. Ello debido a las facilidades que aportan en cuanto a la detección de virus y bacterias, y el potenciamiento de los efectos antibióticos. Pero en esta ocasión, los investigadores nos traen un tipo de nanopartícula que es liberada por las células en lugar de inyectada, la “supermere”.

Las supermeres y su origen

Los responsables de este descubrimiento fueron los investigadores del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, quienes en un inicio buscaban estudiar los “exosomas” de las células. Es decir, las pequeñas vesículas que se forman dentro de las células.

Sin embargo, durante el proceso de centrifugación celular, obtuvieron inesperadamente una pastilla llena de nanopartículas aisladas; entre las que se encontraban los supermeres. 

Hemos identificado una serie de biomarcadores y dianas terapéuticas en el cáncer y potencialmente en una serie de otros estados patológicos que se encuentran en estos supermeres”

Robert Coffey, MD, investigador y autor del artículo.

Relación entre la nanopartícula y las enfermedades degenerativas

Vista de una Nanopartícula | Créditos: Euramet

Al estudiar la composición de la partícula, los investigadores determinaron que esta puede ser asociada a enfermedades como el alzheimer, el cáncer, e incluso, Covid 19. Todo ello debido al tipo de proteínas que segregan a las células.

Los supermeres son portadores importantes del gen “TGFBI”, una proteína que favorece el crecimiento celular en bajas cantidades, y el crecimiento tumoral cuando se presenta en exceso. Por tanto, esta es una de las proteínas claves que pueden ser utilizadas como marcador útil para tratar el cáncer en pacientes avanzados.

Por otra parte, estas partículas poseen también el receptor ACE2. Una enzima encontrada en la superficie celular, que además, es de las primeras en ser atacada por el virus COVID-19. Pero que puede ser extraída de las supermeres y utilizada como un “señuelo” en tratamientos preventivos.

Caso similar al que ocurre con las proteínas APP precursoras del beta amiloide. Las cuales, a parte de encontrarse también en las supermeres, están relacionadas a la pérdida de terminales nerviosas y al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. 

¿Cuál es el siguiente paso para la supermere?

Vista De La Sala De Operaciones
Vía Pexels

La identificación de esta rica plétora de moléculas bioactivas plantea preguntas interesantes sobre la función de los supermeres y aumenta el interés en el potencial de estas partículas como biomarcadores de enfermedades”

Coffey, profesor de Ingram de Investigación del Cáncer

La presencia de estas nanopartículas naturales de las células responden a la interrogante que muchos científicos se venían cuestionando con anterioridad. La cual estaba vinculada a si las vesículas extracelulares y las nanopartículas formaban parte o no en el proceso de transporte de “mensajes químicos”. El cual parece ser el caso.

Por lo que el estudio de esta partícula ha cambiado de orientación. En lugar de estudiar sus propiedades, el equipo de Vanderbilt está explorando actualmente su utilidad como biomarcador para la detección y tratamiento efectivo del cáncer y el alzheimer en fase temprana.

Referencias:

Supermeres are functional extracellular nanoparticles replete with disease biomarkers and therapeutic targets http://dx.doi.org/10.1038/s41556-021-00805-8

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