Una de las proezas más complicadas en el mundo del alpinismo es, sin duda, subir el Himalaya. El llamado “techo del mundo” se encuentra a 4.000 metros sobre el nivel del mar, lo cual significa poco oxígeno y condiciones extremas. Sería muy complicado poblar esa zona del mundo sin los equipos de hoy en día… ¿o sí?

En realidad, no tanto. De hecho, nuestros parientes extintos, los denisovanos, lo lograron hace unos 160.000 años, y gracias a ellos, pudimos poblar esa zona.

¿Quiénes son los denisovanos?

Así se veían los denisovanos, el extraño grupo de homínidos que se cruzó  con nuestros antepasados hace 50.000 años - BBC News Mundo

Actualmente solo existen los Homo sapiens, pero la verdad es que los humanos tuvimos muchísimos parientes a lo largo de nuestra historia. Uno de ellos eran los Homo denisova, especie que se descubrió en el 2008 luego de encontrar un dedo en la cueva siberiana Denisova.

Aún hay poca información acerca de los denisovanos, pero lo que sabemos hasta ahora es que su linaje se separó de las poblaciones de neandertales y que migraron hacia el sudeste asiático, contribuyendo así con las poblaciones de  las comunidades indígenas tibetanas, de Papúa Nueva Guinea y de Australia.

¿Cómo llegaron al techo del mundo?

De acuerdo con lo que sabemos, esta zona de la cordillera del Himalaya es uno de los últimos asentamientos permanentes de los Homo sapiens. Según los estudios, estos humanos visitaron el territorio de forma intermitente hasta que, finalmente, se asentaron hace unos 9.000 años.

Sin embargo, un nuevo estudio sugiere que probablemente esta colonización empezó hace unos 30.000 o 40.000 años, lo cual, en ese caso, contribuyó a que esos humanos evolucionaran para adaptarse a las condiciones extremas, especialmente por el oxígeno.

Y esto, según lo que se sabe de los denisovanos en Asia, pudo haberse fomentado con el cruce entre esa especie y los Homo sapiens,hace unos 45.000 años. Así lo asegura el antropólogo Nicolas Zwyns de la Universidad de California:

Aunque no sabemos si [los denisovanos] se adaptaron a la gran altitud, la transmisión de algunos de sus genes a nosotros podría cambiar las reglas del juego miles de años después para que nuestra especie se adapte a la hipoxia”.

Resistentes a la falta de oxígeno

Los tibetanos se adaptaron a la altura por sus genes denisovanos

Sin embargo, la capacidad de los tibetanos modernos para resistir las condiciones del techo del mundo son impresionantes. Esto es debido a que su ADN contiene una variación especial en el gen Endotelial Pas1 (EPAS1), lo cual los ayuda a resistir la falta de oxígeno a gran altura. En 2010, luego de analizar los restos de un denisovano, descubrieron que este también poseía el mismo gen.

Estos datos sugieren que los genes de toda la región se derivaron del mismo evento de mestizaje, el cual ocurrió hace unos 48.000 años, específicamente entre los asiáticos orientales.

Sin embargo, y a pesar de lo que muestra esta nueva evidencia, esta teoría no se comprueba del todo, pues a pesar de que sabemos que los denisovanos estuvieron en la meseta tibetana hace unos 160.000 años, no está claro si se asentaron o solo atravesaron la zona. Aún necesitamos más datos genéticos y más restos de los denisovanos para llegar a una conclusión.

Escribir un comentario