Esta es una pregunta muy poco común, por decir lo menos. El asma generalmente se asocia a algo negativo que puede obstaculizar la vida de quienes lo padecen, sin embargo, una reciente investigación ha asomado la posibilidad de que, efectivamente el asma podría disminuir el riesgo de tener tumores cerebrales.

El estudio desarrollado por científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington halló que las responsables de este curioso vínculo son las células T, un tipo de célula inmune. La investigación centrada en ratones llegó a la conclusión de que estas células son las que provocan la inflamación de los pulmones pero previenen la formación de tumores en el cerebro.

Células T vs. células microgliales

Las células de la microglía pertenecen al sistema inmunitario —provienen de la médula ósea— y que participan en el sistema nervioso que además son conocidas como “células con licencia para matar” porque en condiciones de daño neuronal podrían volverse altamente infecciosas y proinflamatorias (en estado M1). Por el lado positivo pueden estar en el estado antiinflamatorias (M2) y actuar como guardianes reparadores y limpiar desechos celulares.

El objetivo de este estudio era inhibir la de las células microgliales en ratones de 4 a 6 meses de edad, inoculando el asma en su organismo. Semanas después, específicamente a las 12 hasta las 24 semanas de edad se evidenció que ningún tumor había aparecido en el cerebro, específicamente el glioma óptico, un tipo de tumor cerebral producido por las células microgliales.

El glioma óptico en niños

La neurofibromatosis 1 en niños puede ocasionar la aparición de tumores en los nervios del cerebro y por todo el cuerpo. Uno de los tumores más frecuentes de este caso es el glioma óptimo. Foto: Caleb Woods vía Unsplash

Este estudio confirma hipótesis previas que sostenían que las personas con enfermedades inflamatorias tenían menos riesgo de padecer de tumores cerebrales. Ahora, el autor de la investigación, el doctor David H. Guntmann, experto en neurofibromatosis vio la oportunidad de explorar esta teoría más a profundidad.

La neurofibromatosis es una serie de desórdenes genéticos que puede ocasionar la aparición de tumores en los nervios del cerebro y por todo el cuerpo. Si es de tipo 1 (NF1) puede generar gliomas óptimos en los niños que lo padecen. Cuando Gutmann atendía a sus pacientes con NF1 pero que padecían de asma encontró que no llegaban a desarrollar tumores.

Una ventana de esperanza para evitar la formación de tumores cerebrales en niños

Está claro que inocular asma a pacientes que sean propensos genéticamente a desarrollar tumores no es una opción lógica, pero comprender que existe una relación directa con las células T que causan la inflamación de los pulmones en enfermedades como el asma con el desarrollo de tumores, permite evaluar nuevos tratamientos.

Qué tal si pudiéramos engañar a las células T para que piensen que son células T de asma y así no sigan soportando la formación y crecimiento de tumores. Estos hallazgos abren las puertas a nuevas terapias focalizadas en las células T y en su interacción con las células del cerebro”.

David H. Gutmann

Es posible que gracias a este descubrimiento se pueda explorar si esta relación existe entre otros tipos de tumores.

Referencia: 
Chatterjee, J., Sanapala, S., Cobb, O. et al. Asthma reduces glioma formation by T cell decorin-mediated inhibition of microglia. Nat Commun 12, 7122 (2021). https://doi.org/10.1038/s41467-021-27455-6

Escribir un comentario