Cada vez que los arqueólogos excavan en busca de resquicios de nuestro pasado, pequeñas historias salen a la luz . En esta ocasión, la historia es protagonizada por un esqueleto romano, aparentemente crucificado, que fue hallado con un clavo en uno de los huesos de su talón.

Los arqueólogos encontraron este esqueleto maltrecho en un cementerio en el área de Cambridgeshire, poco antes de que se convirtiera en una zona residencial. Sus restos reposan junto al de otras 48 personas, quienes no mostraban signos de desgaste. 

Un primer vistazo al esqueleto  

Los hallazgos publicados en el British Archaeology, nos dicen que se trataba de un hombre de la Inglaterra romana, entre los 25 y 35 años de edad, quien murió tras ser crucificado en el siglo III o IV d.C.

Sus huesos, a diferencia del resto de esqueletos, mostraban una corrosión evidente, especialmente en sus piernas. Esto indica que se trataba de un esclavo romano que había sido obligado a realizar labores forzadas. 

Pero también, según David Ingham, gerente de proyecto de Albion Archaeology, esto es señal de que había estado encadenado a una pared durante mucho tiempo antes de su crucifixión.

Los orígenes detrás de su crucifixión 

Vía Pexels

Ingham y su grupo de exploración afirma que es imposible determinar a ciencia cierta la razón por la que este esqueleto fue crucificado, ya que a diferencia de los restos, las palabras se pierden en el tiempo. 

Sin embargo pueden aportar datos sobre el rito. Como por ejemplo, que la crucifixión en Roma estaba reservada para los crímenes más graves como la rebelión o la traición contra el estado.

Durante la crucifixión del hombre, le habrían atado los brazos a una cruz y los pies clavados al suelo. Esta posición le habría dificultado respirar y se habría asfixiado” 

Ingham, gerente de proyecto de Albion Archaeology

Un rito más popular de lo que parece

Corinne Duhig, investigadora del Instituto McDonald de Investigación Arqueológica, cree que la práctica de la crucifixión no tiene su origen en el cristianismo. 

Por el contrario, comenzó con los asirios y babilonios y se extendió por el mundo hasta llegar a Roma, aunque pocos son los restos que pueden corroborar esta teoría.

En tal sentido, la aparición de este esqueleto crucificado es uno de los pocos ejemplos de esta práctica gran paso para el estudio de este rito. Ahora, muchas preguntas sobre el origen y pasado del esqueleto aún permanecen ocultas.

Referencias: 

Rare evidence of Roman crucifixion uncovered in the UK https://www.livescience.com/crucified-roman-era-man-found-uk

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