Los sismos y movimientos tectónicos de la Tierra están siempre bajo la cuidadosa observación de la ciencia. Gracias a eso, hemos podido aprender más de ellos, de forma que seamos capaces de detectarlos de forma temprana en ocasiones y de tomar medidas preventivas para evitar las consecuencias más graves. Ahora, las observaciones científicas nos han llevado a descubrir un posible nuevo tipo de terremoto nunca antes registrado.

El estudio que ha dado con el reciente descubrimiento se publicó el pasado noviembre en Nature Communications. Detrás de él, estuvieron los investigadores Hongyu Yu, Rebecca M. Harrington, Honn Kao, Yajing Liu y Bei Wang.

La ciencia detecta un nuevo tipo de terremoto

La colaboración internacional de los científicos los llevó a descubrir un nuevo tipo de terremoto registrado en la Columbia Británica de Canadá. Según parece, la nueva modalidad del movimiento telúrico tiende a ser más lenta, lo que incrementa su duración.

Supusimos que los terremotos inducidos se comportan como la mayoría de los otros terremotos y tienen aproximadamente la misma velocidad de ruptura de dos a tres kilómetros por segundo”, explicó Harrington.

Sin embargo, para el caso del nuevo tipo de terremotos, los tiempos no coincidían. Por eso, un sismo de intensidad 1,5 –que usualmente se calmaría a los 7 segundos– terminó extendiéndose por más de 10 segundos.

Para poder identificarlos, los investigadores registraron más de 350 terremotos con sus correspondientes datos sísmicos. Luego de que los profesionales del Servicio Geológico de Canadá, de la Ruhr-Universität Bochum (Alemania) y la Universidad McGill (Canadá) analizaran la información, notaron que al menos 10% de los movimientos no coincidían con nada que se hubiera visto antes.

Un fenómeno (no tan) natural

Todos los registros del estudio se obtuvieron a través de 8 puestos de recopilación de datos situados a kilómetros de la periferia de un puesto de fracturación hidráulica. Como bien sabemos, las acciones del también llamado ‘fracking’ pueden afectar las capas tectónicas y originar sismos que de otro modo no se habrían manifestado.

Fractura de calles causada por un terremoto.
Vía shutterstock.com

De hecho, con el paso de los años, cada vez se han encontrado más muestras de terremotos causados por la acción del hombre. Ahora, el nuevo tipo de terremoto recién identificado también parece posicionarse en la misma situación.

Por lo general, se supone que la presión creada por el desplazamiento de las rocas o los propios fluidos que las mueven durante la perforación pueden causar presiones en las rocas y fallas cercanas. Al final, la acumulación de tensión puede desencadenar un movimiento brusco que, a su vez, se traduce en un movimiento telúrico.

Ahora, el nuevo tipo de terremoto parece conseguir ese mismo efecto pero de forma mucho más sutil. Según parece, la presión ejercida por el fracking podría ser tan leve y paulatina que ocasionaría movimientos pequeños y casi imperceptibles que se conocen como “deslizamientos asísmicos”. En esos casos, no sería la acumulación de tensión la que desencadenaría el movimiento telúrico, sino el paulatino cambio de posición que terminaría afectando las rocas y fallas circundantes, desatando temblores más lentos.

¿Qué podemos hacer con esta información?

Para los investigadores, la información recién obtenida podría ser vital para los futuros procesos de fracturación hidráulica. Es bien sabido que ella ya ha comenzado a perturbar el equilibrio natural de nuestro planeta y, aprender sobre los “deslizamientos asísmicos” y sus límites podría ayudar a desarrollar futuras estrategias para continuar con el fracking sin que él tenga un efecto tan prominente sobre la actividad sísmica de la zona.

Sin embargo, eso no resolvería todos los daños que esa actividad causa tanto al ambiente como a nuestra propia salud. Por lo que, tal vez, en este caso, la mejor de las alternativas sea simplemente parar.

Referencia:

Fluid-injection-induced earthquakes characterized by hybrid-frequency waveforms manifest the transition from aseismic to seismic slip: https://doi.org/10.1038/s41467-021-26961-x

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