Vamos a plantearte este escenario: entras a tu red social favorita y comienzas a ver el contenido. Como simplemente no puedes ver una sola foto y salir, probablemente te quedas un buen rato en ese rabbit hole revisando las actualizaciones de las cuentas que sigues. Al cabo de un rato abandonas la red social, pero poco tiempo después surge la necesidad de revisarla de nuevo, a pesar de que no haya pasado mucho tiempo. ¿Te suena?

Probablemente lo que experimentas en ese caso es el famoso fear of missing out (miedo a perderse de algo), mejor conocido como FOMO. Se trata del miedo constante, que puede ser consciente o inconsciente, de perderse de alguna vivencia imprescindible.

Si bien este puede presentarse tanto dentro como fuera de las redes sociales, estas plataformas son el principal objetivo de este síndrome. Ocurre en su mayoría en jóvenes y se arraiga tan fuertemente debido al miedo constante de la exclusión social, la cual puede causar frustración.

Sin embargo, no se encasilla en la presencia online. El FOMO puede ocurrir ante actividades sociales que le hagan preguntarse a un individuo si ir a algún sitio en lugar de otro sería una mala decisión. Ocurre lo mismo con otro tipo de decisiones, como la elección de carrera o de pareja, incluso.

Según una encuesta de la agencia de publicidad multinacional JWT, alrededor de 40% de los jóvenes encuestados demostraron sentir FOMO en algún momento de sus vidas, mientras que solo 11% de los adultos mayores de 50 años aseguró haberlo sentido. 

Influenciados para sentirlo

Una de las razones por las que las redes sociales son el principal generador de FOMO en la actualidad es que las mismas literalmente están hechas para que el usuario se mantenga participando activamente en ellas.

Ya bien lo han explicado en documentales como ‘The Social Dilemma’, en donde creadores de las propias redes sociales aseguran que están hechas para ser adictivas, con opciones como el “deslizamiento infinito” que permite que siempre surjan nuevos tipos de contenido.

Al mantenernos constantemente viendo las vidas de otros a través de las redes sociales, genera que inevitablemente comparemos las nuestras, con lo cual probablemente surjan sentimientos de insatisfacción con la propia situación. 

¿Cómo saber si he sentido FOMO?

Fomo miedo a perderse el concepto | Vector Gratis
Fuente: freepik

Además del ejemplo inicial, hay otros factores que te podrían ayudar a identificar si has sentido FOMO o si eres adicto a las redes sociales.

Una de ellas es la llamada alerta fantasma, en la que sientes haber escuchado una notificación del móvil, pero que en realidad no ocurrió. También puede ser incluso sensorial, pues la persona puede asegurar haber sentido la vibración de su celular en el bolsillo, cuando en realidad no ocurrió nada.

Otro síntoma relacionado con el anterior puede ser sentir ansiedad cuando no se contesta inmediatamente algún mensaje. Pero uno de los más determinantes es pasar horas y horas revisando las redes sociales, y más aún molestarse en los momentos en los que no se está en línea.

¿Qué podemos hacer para mejorar?

Con todo este flujo de información constante, nuestro cerebro puede sentirse abrumado con enormes cantidades de dopamina. Este es un neurotransmisor de nuestro cerebro conocido como el “químico del placer”, pues se relaciona con la liberación de “recompensas” en el cerebro cada vez que realizamos alguna tarea, la cual en este caso es la de revisar las redes sociales.

En este sentido, recientemente se ha popularizado una técnica para tratar de calmar nuestro cerebro, la cual es conocida como ayuno de dopamina. En este, la idea es hacer lo posible para equilibrar de nuevo nuestro cerebro, tratando de controlar los estímulos que llegan a él.

En este sentido, la idea principal sería evitar situaciones que pueden aumentar artificialmente la dopamina, como revisar las redes sociales a cada momento, durante al menos 3 días o una semana. También funciona meditar regularmente.

Anteriormente hablamos acerca del ayuno de dopaminas y de algunas técnicas que podrías hacer para llevarlo a cabo, así que si te interesa, podrías revisar nuestro artículo aquí.

Por último, cabe acotar que en muy raras ocasiones podrías estarte perdiendo de algo realmente, así que mantener ese pensamiento en mente podría ayudarte a disminuir la sensación de FOMO y así tranquilizar de nuevo tu cerebro.

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