La situación actual de pandemia ha tenido un gran peso sobre la salud mental del mundo. Actualmente, los casos diagnosticados de depresión y afines se han multiplicado en más del 60%, todo debido a la crisis que vivimos. Ahora, junto con ese aumento, también se ha descubierto una particularidad: la preferencia de las personas con ansiedad y/o depresión por el uso de las llamadas ‘sextech’.

También conocidas como “tecnologías sexuales” ellas incluyen una amplia gama de variantes. Por ejemplo, pueden ir desde el sexting con otros en un chatroom o con bots hasta el uso de juegos de roleplay explícitos en línea o el uso de la tecnología de realidad virtual para acceder a contenidos sexuales.

Ahora, una reciente investigación publicada en Environmental Research and Public Health estudió cómo las personas con ciertos problemas de salud mental parecían ser más propensas a utilizar las ‘sextech’ como un modo de liberar tensiones y/o estrés.

Sobre el uso de las ‘sextech’ y su relación con las personas con depresión o ansiedad

Detrás del estudio principal estuvo en grupo de investigación conformado por Alexandra S. Marcotte, Ellen M. Kaufman, Jessica T. Campbell,Tania A. Reynolds, Justin R. Garcia y Amanda N. Gesselman. Con su trabajo, ahondamos un poco más en el mundo de la sextech y la forma en la que interactúa con las personas que sufren de depresión, ansiedad, o afines.

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En la actualidad, un trabajo como ese se hace vital, debido a que se ha detectado un aumento de los casos de depresión entre al menos la mitad de quienes padecen el COVID-19. Por lo que, en un futuro cercano, se hará más necesario que nunca contar con todas las herramientas posibles con las que hacer frente a la condición de salud mental y apoyar a quienes la padecen.

Particularmente, se ha visto también cómo la pandemia y los tiempos actuales cambian la forma en la que nos acercamos a las tecnologías sexuales (y al sexo en general). Debido a eso, hemos visto cómo el comportamiento sexual de las personas ha ido cambiando.

Incluso, se sospecha que al final de la pandemia, las épocas postCOVID-19 estarán marcadas por actividades sexuales generalmente más abiertas y creativas. Como si fuera poco, también se ha detectado cómo los jóvenes pueden recurrir cada vez más al internet y la pornografía como “referencia” para sus propias relaciones sexuales. Una conducta que, como vemos, podría ser más prominente en aquellos que sufran de depresión o ansiedad.

La tecnología sexual no atrae a todos de la misma manera

Finalmente, la investigación utilizó los datos recopilados en encuestas realizadas a más de 8 mil adultos. Dentro de su muestra, se encontraron hombres y mujeres heterosexuales, homosexuales y bisexuales.

Antes de asociar el uso de ‘sextech’ con la depresión, se buscó entender cómo las personas se relacionaban con ellas en general. Esa primera incursión reveló que el 79% de los hombres y el 51% de las mujeres recurrían a alguna forma de ‘sextech’. Por su parte, también se observó que su uso era más común entre los participantes homosexuales (83%) que entre los heterosexuales (61%).

Luego de ese detalle, sí fue posible notar cómo se correlacionaba la incidencia de los casos de depresión con el uso de la ‘sextech’. En el caso de los hombres (de todas las orientaciones sexuales) la ocurrencia se mantuvo igual para todos. Por su parte, se mostró que las mujeres heterosexuales eran más propensas que las lesbianas o bisexuales a recurrir a la tecnología sexual al estar deprimida.

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Adicionalmente, se midió lo mismo en el caso de la ansiedad entre las personas Nuevamente, se vio una respuesta uniforme entre los hombres, con cada orientación sexual inclinándose más a la ‘sextech’ a medida que sus niveles de ansiedad aumentaban.

Por su parte, en el caso de las mujeres, la situación cambió por completo. Para esta vez, las lesbianas y bisexuales fueron más propensas a usar tecnologías sexuales cuando aumentaban los niveles de ansiedad. Eso mientras que las heterosexuales ansiosas no mostraron mayores cambios en su conducta relacionados con el uso de ‘sextech’.

Finalmente, se buscó determinar si recurrir a las tecnologías sexuales era una práctica común de las personas que se sentían solitarias o no tenían una red de apoyo fuerte. Contrario a lo esperado, no hubo una correlación entre el uso de ‘sextech’ y a soledad.

¿Las ‘sextech’ podrían ser útiles contra los problemas de salud mental?

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En la actualidad, problemas de salud mental como la depresión son la segunda causa de muerte más alta del mundo. Por ese motivo, ahora más que nunca se hacen esfuerzos para entender qué mecanismos se pueden utilizar para hacer frente a tal condición.

Gracias al reciente estudio, hemos visto cómo la ‘sextech’ parece ser usada por un buen porcentaje de la población como un posible espacio para drenar las tensiones, incluso cuando no se sienten particularmente solitarios. En otras palabras, incluso cuando las personas cuentan con un grupo de apoyo o red de ayuda de confianza, la tecnología sexual sigue siendo un elemento llamativo para ellos.

Debido a eso, investigar a futuro qué rol juega la ‘sextech’ en las vidas de las personas con ansiedad o depresión podría ser vital. De ese modo, se podría entender si la tecnología sexual puede ayudar o no a las personas con problemas de salud mental.

Referencia:

Sextech Use as a Potential Mental Health Reprieve: The Role of Anxiety, Depression, and Loneliness in Seeking Sex Online: https://doi.org/10.3390/ijerph18178924

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